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Dificultades transitorias en los de alto riesgo

Los fondos que invierten en deuda de elevada rentabilidad (high yield) acumulan en 2004 un rendimiento medio de 4,07%. Han desaparecido, pues, casi totalmente de sus carteras las plusvalías de los primeros meses del año, que contribuyeron a que a principios de mayo tuvieran una rentabilidad media del 6,64%.

Es normal que en un período de subida del rendimiento de la deuda del Tesoro de los EE UU a diez años el precio de los bonos high yield se resienta. Probablemente lo hará aún más en el futuro, hasta que los tipos a largo plazo se estabilicen.

El aspecto favorable de la evolución futura de esta categoría es la constatación de que la mejora de la calidad crediticia de las empresas que se produjo en los dos últimos años parece que se mantiene: no sólo no se ha incrementado la tasa de impagados o de incumplimiento de las obligaciones que tienen como deudores, sino que la mejora de los balances parece ser un logro que aún no está siendo puesto en cuestión, gracias a la buena marcha de las economías.

La evolución de la cotización del dólar frente al euro será clave en la rentabilidad de esta clase de fondos a lo largo de los próximos meses. Una evolución que debería ser positiva para el dólar (al menos a corto plazo) pero que se está viendo imposibilitada por el creciente déficit de la balanza por cuenta corriente estadounidense.