Tribunales

Suiza tramitará la denuncia que acusa a IBM de ayudar a los nazis con su tecnología

Un tribunal suizo ha dejado el camino libre para la tramitación de una denuncia presentada por colectivos gitanos en contra de la multinacional de la informática IBM, a la que acusa de haber proporcionado los medios técnicos necesarios a los nazis para gestionar los datos sobre el genocidio de la Segunda Guerra Mundial.

El abogado de los denunciantes, Henri-Philippe Sambuc, ha comunicado que el juzgado de apelaciones ha echado abajo las reticencias que otro tribunal presentó para tramitar el caso, pues consideraba que no tenía jurisdicción para abordar la denuncia, en la que se reclaman 12.000 millones de dólares a IBM en concepto de indemnización.

Ahora, tras la decisión de un tribunal de apelaciones, el caso seguirá adelante. La denuncia afirma que IBM facilitó la eliminación masiva de la etnia gitana al permitir que la burocracia nazi utilizara el sistema de tarjetas perforadas Hollerith, que podría considerarse como uno de los aparatos tecnológicos más avanzados de la época. El sistema fue utilizado, según los denunciantes, para identificar y gestionar los datos de todos aquellos que fueron detenidos o ejecutados.

El lugar de la denuncia ha sido la ciudad suiza de Ginebra porque era precisamente allí donde la multinacional tenía sus oficinas centrales en Europa en el momento del conflicto.

"Hay un gran número de pruebas que demuestran la complicidad de IBM con los nazis", a afirmado Sambuc. El abogado de los demandantes dice que sen trata de cinco personas que perdieron a sus familias en campos de concentración entre 1939 y 1945, periodo en el que se estima que los Nazis asesinaron a unos seis millones de judíos y 600.000 gitanos. La denuncia contempla una indemnización de 20.000 dólares por cada gitano fallecido, lo que eleva la cifra global reclamada a 12.000 millones de dólares.

John Bokovinsky, portavoz de IBM, afirma que la compañía informática no ha tenido tiempo aún de revisar el resultado de la apelación. El caso se abrió en 2001, año en el que el periodista Irwin Black publicó un libro llamado "IBM y el Holocausto", en el que acusaba a la multinacional de complicidad con la organización de la limpieza étnica ideada por la Alemania Nazi en Polonia.

También afirmaba el texto que los burócratas nazis se sirvieron de la tecnología de IBM para mejorar la eficiencia del Holocausto. IBM se defendió entonces afirmando que la compañía había perdido el control de su filial en Alemania tiempo antes de que comenzara la guerra, en 1939.