Reforma

La Comisión contempla reducir las cuotas de producción de azúcar y bajar un 37% los precios

La Comisión Europea presentará el próximo 14 de julio su plan para la reforma del sector del azúcar que cuyo borrador incluye rebajar cerca de tres millones de toneladas la cuota de producción de azúcar en toda la UE y recortar el 37% los precios que se pagan a los productores de remolacha. Los responsables del sector en España han calificado el documento que estudia Bruselas de totalmente "inaceptable" y han pedido que el Gobierno lo rechace y consiga su retirada.

La Organización Común de Mercado del azúcar se basa en cuotas nacionales de producción, apoyos a la exportación y en precios de intervención, acompañados por un sistema de protección en frontera; esta regulación ha suscitado quejas ante la Organización Mundial del Comercio por parte de países como Brasil. La reforma que baraja el comisario de Agricultura y Pesca, Franz Fischler, entraría en vigor a partir de 2005 e que incluye reducciones significativas de el apoyo concedido mediante los precios de intervención y el final de dotaciones a las industrias químicas que emplean ese producto. Así, el precio a los remolacheros se reduciría de 43,6 euros por tonelada a 27,4 euros entre 2005 y 2008.

Aunque Bruselas considera que no es posible mantener el sistema actual y quiere orientarlo más al mercado, reconoce que la bajada de cuota y de precios provocará una pérdida de ingresos. Por eso, proyecta compensar hasta el 60% de esa merma de renta.

Respecto a los precios, Bruselas sugiere "abolir" a partir de 2005-2006 el mecanismo de intervención aplicado al azúcar y, en su lugar, establecer un índice de referencia, que será un tercio inferior. Ese precio de referencia servirá para establecer la cotización que se paga a los remolacheros, para calcular los aranceles de protección aduanera y las importaciones preferenciales, según el borrador.

El plan ha sorprendido a los productores ya que no se esperaba hasta después del verano. La situación de las negociaciones sobre esta materia prima en el ámbito internacional parecían aconsejar no adoptar medidas antes de que se resolviesen cuestiones pendientes en el seno de la Organización Mundial de Comercio, donde las autoridades de Brasil, Tailandia y Australia tienen planteado un panel sobre procesos de liberalización. Precisamente, las medidas impulsadas ahora por Fischler, son "muy importantes para las negociaciones en la Organización Mundial del Comercio¢, ha señalado John Weekes, consejero comercial de la firma Sidley, Austin, Brown y Wood de Ginebra, ¢ya que coinciden con lo que promueve la Organización en términos de rebajar las ayudas a los agricultores y basar la producción al mercado¢.

Bajada progresiva

La Comisión parte del índice de 632 euros por tonelada dentro de la intervención, que "supera tres veces el actual precio mundial del azúcar". Según el borrador, Bruselas rebajaría ese índice progresivamente en tres campañas: entre 2005 y 2007 la reducción sería del 20% y en 2007-2008 llegaría hasta el 33 menos (421 euros por tonelada). Esto se traduciría en que el precio que se paga a los agricultores por la remolacha, (43,6 euros por tonelada), alcanzará 32,8 entre 2005 y 2007 y en la temporada 2007-2008 se limitará a los 27,4.

Además, el Ejecutivo comunitario estudia reducir en 2,8 millones la cuota global de producción asignada a los países de la UE, que actualmente asciende a 17,4 millones de toneladas (España tiene un cupo de 991.265,6 toneladas para la campaña 2003-2004). La Comisión proyecta posibilitar la transferencia de cuotas entre los países para potenciar la reestructuración y también baraja fomentar la reconversión de las fábricas, según el documento.

La CE quiere unificar en un solo cupo los dos tipos de cuotas actuales A y B (para consumo interno y exportación). Para compensar a los productores de remolacha, Bruselas estudia establecer un "pago directo", desligado de la cosecha y basado en referencias históricas, en la línea de la reforma de la Política Agrícola Común.

Ayudas y precios mínimos

Las disposiciones actuales sobre el mercado del azúcar en la UE sólo son aplicables hasta el 30 de junio de 2006. La ayuda comunitaria para el sector se presta y los ingresos se protegen por medio de las compras de intervención de azúcar y mediante un precio mínimo para la remolacha azucarera. El precio de intervención, al cual los organismos de intervención están obligados a comprar el azúcar subvencionable que les sea ofrecido, está congelado desde la temporada 1984/1985 en 631,90 euros por tonelada, para el azúcar blanco, y en 523,70 euros por tonelada para el azúcar terciado. La intervención se concibe como una red de seguridad, que garantiza un precio mínimo para el azúcar. Los derechos de importación y la restricción de las cantidades disponibles, que son los otros instrumentos de la organización común del mercado, mantienen los precios por encima del nivel de intervención. El precio mínimo es el precio al cual los fabricantes de azúcar están obligados a comprar la remolacha a los agricultores. La remolacha azucarera constituye del 1,6 al 1,8% de la producción agrícola de la UE y se cultiva en 230 000 explotaciones. Pese a ser uno de los principales operadores en el mercado mundial del azúcar, la Unión está bastante por detrás de Brasil, que domina las exportaciones. La cuota de mercado mundial de los Quince (antes de la ampliación) supone el 13% de la producción, el 12% del consumo, el 15% de las exportaciones y el 5% de las importaciones.