Anton Bredner

'Los tipos subirán más si el déficit no mejora'

Licienciado en Económicas y Ciencas Políticas por la Universidad de París I, dirigió entre 1991 y 2000 el Centro de Estudios, Perspectivas e Información Internacional. Desde 2002 es economista jefe de Dexia.

Los inversores afrontan 'un giro en redondo' en las fuerzas directrices de la tendencia de los mercados. 'El gran cambio es el brusco paso de una tendencia deflacionaria a una inflacionaria. Esto ha supuesto un impacto que los mercados aún no han terminado de asimilar', afirma el economista jefe de Dexia Asset Managment, Anton Bredner, de 57 años. En tiempos de incertidumbre, el economista francés advierte que 'hay que asumir que la volatilidad de las Bolsas ha llegado para quedarse'.

Pregunta. Los mercados han entrado en una fase de fuertes fluctuaciones. ¿Qué fuerza determina los vaivenes actuales de las Bolsas?

Respuesta. Estamos en un giro en redondo, en un cambio total de la percepción de los mercados, y esto se ha hecho de una manera muy brusca. Hace unos meses, el asunto clave era el temor a la deflación y ahora es justo lo contrario. Los mercados están impactados y es que lógico que, mientras los inversores esperan y miran a ver dónde estamos, las Bolsas bajen. Hay que asumir que toda la volatilidad de la economía mundial se concentra en los mercados de acciones y que éstos van a ser los primeros en recibir los shocks, sean de tipo económico o político. Pero es lógico. Si ves en televisión que hay una oleada de atentados en Arabia Saudí, no puedes pensar en comprar acciones al día siguiente.

P. ¿Cuáles son sus previsiones para Wall Street?

R. Soy muy positivo y espero que el índice S&P 500 cierre el año sobre los 1.200 puntos ayer se movió en el entorno de los 1.135 puntos. La razón es que mercados como el de bonos están acercándose ya a un punto de equilibrio y, por otro lado, el fuerte ritmo de beneficios aún no está bien recogido en el precio de las acciones.

P. ¿Y que espera de cara a los tipos de interés?

R. Nuestra previsión es de un 100% de probabilidades de que la Fed suba los tipos el 30 de junio y creo que van a ser 25 puntos básicos. La cuestión ahora es si la Fed será capaz de enfriar el crecimiento de la economía americana del 5% al 3,5% para finales del año que viene. Nuestra previsión es que sí. Esperamos que los tipos de interés a largo plazo suban al 5,25% a mediados de 2005. Esos niveles deben ser suficientes para desacelerar significativamente la economía si se tiene en cuenta que el año que viene, gane quien gane las elecciones, habrá un endurecimiento fiscal. Ahora bien, si EE UU no es capaz de reducir el déficit fiscal en 2005, la Reserva Federal tendrá que compensar ese desequilibrio y los tipos deberán subir mucho más.

P. Con este panorama en EE UU, ¿qué cabe esperar en Europa?

R. Tengo una percepción muy optimista y espero que la economía crezca en la UE este año hasta casi el 2%, para acelerarse un poco más en 2005. La clave está en que la percepción que los consumidores tienen de la inflación es muy superior a los datos reales y eso es algo que se está empezando a corregir ahora. Sobre los mercados de acciones, espero que crezcan más que en EE UU. Las Bolsas europeas no subieron en 2003 tanto como Wall Street y aún hay margen. El bajo nivel de tipos y el alto ritmo de beneficios empresariales justifican unos niveles bursátiles más altos que los que hay ahora.

P. ¿Qué papel está jugando el encarecimiento del petróleo en la situación de los mercados?

R. El hecho es que el petróleo ya está desacelerando la economía en EE UU. No sólo es el precio del petróleo el que ha subido, también el de las materias primas en general. No se trata de si el barril de crudo puede llegar a subir más allá de los 40 dólares, sino de si puede bajar más allá de los 30 dólares y nosotros creemos que no. La realidad es la siguiente: cuanto más crezca la economía china, cuando más crezca la economía estadounidense, más y más dependientes nos volveremos del petróleo de Oriente Próximo... Y esa no es precisamente la zona más tranquila del mundo.

China, un enfriamiento bienvenido por la Fed

Es el último debate entre los expertos. El calentamiento de la economía china ha llevado a Pekín a ordenar medidas para que los bancos restrinjan la concesión de créditos. Los mercados temen ahora el enfriamiento del gigante asiático. Bredner cree, sin embargo, que 'si la economía china se desacelera, eso será una buena noticia para todos'.

'Las presiones en los precios de las materias primas son, en buena parte, responsabilidad de China'. El experto añade que el enfriamiento chino ayudará a desacelerar EE UU y 'permitiría a la Fed no ser tan agresiva con los tipos'.