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El comercio electrónico en España: moderado optimismo ante un negocio sin tradición

A finales de la década de los 90, los especialistas auguraban que el comercio electrónico iba a ser la gran herramienta en los negocios del tercer milenio. Algunos años después, si bien el panorama dista mucho de responder a las expectativas, sí que es cierto que en los países industrializados como España los datos mejoran año tras año. Según el Estudio sobre Comercio Electrónico B2C 2004 realizado por Red.es y por la Asociación Española de Comercio Electrónico (AECE), el número de compradores se incrementó en nuestro país en un millón de personas en 2003 ­un 35% más que el año anterior-.

Pero... ¿por qué no termina de despegar definitivamente la compraventa a través de Internet en este país? ¿Por qué no se alcanzan las cifras registradas en otros países como Alemania o Gran Bretaña? Los expertos consultados por ELPAIS.es coinciden en que se trata de una cuestión de hábitos sociales. ¢Es injusto compararnos con otros países europeos¢- asegura Jaime García, experto de la consultora IDC- ¢la tradición de la venta por catálogo en otros países es muy importante, mientras que en España a la gente le gusta salir de compras¢.

Una compra cómoda y rápida

Durante una adquisición online, el consumidor elige un producto en una web, realiza el pedido rellenando un sencillo formulario y selecciona el medio con el que va a hacer efectivo el pago. El vendedor, por su parte, recibe la petición y asume el transporte hasta el usuario. La sencillez de este proceso es lo que ha permitido que algunos productos/servicios, a pesar de los patrones de consumo dominantes, hayan logrado calar entre los compradores españoles de la Red. Según García, ¢cuando un comprador necesita adquirir algo por necesidad, lo que busca es la comodidad, la rapidez¢.

La venta de billetes de avión, de tren o de autobús, la de libros o las gestiones bancarias a través de Internet -e-banking-, se han logrado hacer un hueco en el mercado electrónico nacional. ¢El comercio en la Red tiene sentido en productos de difícil acceso, o para aquellos que pueden ser ofrecidos sin intermediarios¢, asegura Miguel Pérez Subías, presidente de la Asociación de Usuarios de Internet (AUI).

El freno de la seguridad

El desarrollo del comercio electrónico en España se ve condicionado por la percepción de inseguridad de los actuales medios de pago on-line. A pesar de que, según AECE, un 65% de los compradores en Internet utilizan la tarjeta de crédito para abonar sus compras, un 22,6% exige mayores garantías en los mecanismos de protección aplicados a sus datos.

Ante esta situación, José Manuel Cerezo, analista de la fundación AUNA, afirma que ¢si la marca expuesta en la web es de confianza, el usuario será menos reticente a escribir en ella el número de su tarjeta¢. De hecho, un 39,7% de los consumidores a través de la Red acuden con más asiduidad a las tiendas online que exhiben el nombre de un comercio tradicional conocido.

Aumento de la demanda

El número de usuarios de Internet, que en la actualidad abarca un 30% de la población, no para de incrementarse en España. Este aumento de posibles clientes anima a cada vez más empresarios a lanzarse a la aventura de la venta electrónica. ¢La principal prioridad para fomentar el comercio electrónico es extender el uso de la Red, (…) pero las medidas de potenciación por parte de la Administración son insuficientes¢, asegura el presidente de la AUI.

En cualquier caso, el concepto de comercio electrónico no se limita tan solo al acto de comprar y vender, sino que también abarca la comparativa de precios en la Red, la búsqueda de productos, etc. En este sentido, Pérez Subías asegura que ¢cada vez más usuarios ­actualmente el 76,8% del total- utilizan Internet para tomar su decisión de compra, aunque al final acudan al comercio físico¢.

En España no acaba de arrancar el ecommerce puro ­exclusivamente online-. Sin embargo, la tendencia creciente de la cifra de compradores en Internet invita al optimismo entre analistas y empresarios: ¢Lo mejor está por venir¢ ­asegura Jaime García de IDC-.