Fusión

Peligra la unión de RJ Reynolds y la filial estadounidense de BAT

La fusión RJ Reynolds con la filial estadounidense de British American Tobacco (BAT) se tambalea. Las autoridades federales de competencia (FTC) han recomendado no autorizar la compra de Brown & Williamson Tobacco, la tercera tabacalera de EE UU controlada por BAT, por parte de RJ Reynolds, la número dos, por un precio de 2.500 millones de euros según fuentes cercanas.

Las reticencias de las autoridades de competencia, que aún no han emitido dictamen, se centran en que tras la fusión, el grupo unido y Philip Morris, la mayor empresa del sector, tendrían poder para fijar precios y condiciones de venta. Juntas, Reynolds American, como se llamaría la firma, y Philip Morris controlarían el 80% del mercado. Los miembros de la FTC tendrán que votar una resolución para que un juzgado bloquee la operación.

RJ Reynolds, fabricante de Camel y Winston, ha centrado su una estrategia en reflotar los beneficios, después de sufrir una caída en las ventas del 30% y una pérdida de cuota de casi tres puntos en el mercado estadounidense desde 1999. De no llegar a buen puerto la fusión, Brown & Williamson, fabricante de Lucky Strike en EE UU, perdería la oportunidad de hacer frente desde una posición financiera más cómoda a las reclamaciones millonarias por demandas de fumadores. Los distribuidores y cadenas de venta minorista han mostrado sus quejas al Gobierno por la reducción de competencia.

En caso de completarse la unión, RJ Reynolds tendría el 58% de la nueva compañía y BAT, el 42 restante.