Ir al contenido
_
_
_
_
Transportes

Alstom venderá su fábrica de trenes valenciana

Alstom deberá ceder parte de sus activos en España como contrapartida al plan de rescate diseñado por el Gobierno francés. El proyecto prevé una ampliación de capital y capitalización de parte de la deuda.

El plan de salvamento, que todavía depende de la luz verde de la CE, y del visto bueno de los acreedores -una treintena de bancos franceses e internacionales-, fue detallado ayer en París por el consejero delegado, Patrick Kron, durante la presentación de los resultados anuales.

En primer lugar se pretenden reforzar los fondos propios del grupo especializado en transportes y energía, hoy reducidos a la mitad de su deuda, de 1.800 a 2.500 millones, mediante un aumento de capital comprendido entre 1.500 millones y 2.200 millones de euros. Además se convertirán en capital 300 millones de títulos suscritos por el Estado el pasado año, que podrían aumentar hasta 500 millones.

El Estado francés se convertirá así en el primer accionista del grupo, si bien su participación no podrá superar el 31,5%, según las condiciones impuestas por Bruselas, y deberá salir 'en cualquier caso antes de cuatro años', según explicó ayer Mario Monti, comisario de la Competencia de la CE. El aumento de capital se someterá a la aprobación de la junta de accionistas, prevista para el 9 de julio.

La contrapartida del acuerdo será la cesión de activos, equivalente a 1.500 millones de euros de la facturación del grupo, y obligará a la reducción de un 10% de su dimensión. La mitad de estas cesiones corresponde a la actividad de locomotoras de transporte de mercancías de Valencia (100 millones), de transporte en Australia y en Nueva Zelanda (200 millones) y de calderas industriales (450 millones).

Tanto Alstom como la Comisión declinaron desvelar el resto de ventas, con el fin de mantener secreta la estrategia industrial.

Los 400 trabajadores de la planta de Alstom en Albuixech (Valencia) pararon ayer durante dos horas en protesta por el método empleado por la compañía para comunicarles que están en venta. 'Nos han enviado una simple circular en inglés y en francés', explicó el presidente del comité de empresa, David Verdoy, informa Joaquim Clemente desde Valencia.

La incertidumbre sobre su futuro era la nota dominante entre los empleados de la factoría valenciana que esperaban las explicaciones del presidente de Alstom en España, Antonio Porta, en una reunión que se celebró por la tarde. 'Sabemos que es una decisión que está tomada, pero hemos exigido garantías sobre el mantenimiento de la plantilla así como de las condiciones actuales que tienen los trabajadores', dijo Verdoy.

El presidente del comité lamentó que la venta de la fábrica de Valencia haya servido de 'moneda de cambio' en Bruselas, 'cuando es una planta con dos años de carga de trabajo'.

La reestructuración del grupo francés se complementa con un plan social que prevé 8.500 despidos (estaban previstos 7.000) en diversos países. La mitad de ellos ya abandonó el grupo el pasado 31 de marzo, según explicó Kron.

Pérdidas de 1.836 millones

El año 2003 ha sido el peor para el constructor del TGV (tren de alta velocidad) francés, tras rozar la quiebra el pasado verano, la posterior precipitación al vacío de la pasarela del paquebote Queen Mary y la incertidumbre de los Astilleros del Atlántico, cuyo futuro se sitúa fuera del grupo, según Kron. Arrojó unas pérdidas netas de 1.836 millones, frente a 1.432 millones el año anterior. La cartera de pedidos cayó un 22% en términos absolutos, si bien en términos comparables aumentó un 1%. La deuda cayó hasta 3.000 millones, frente a 4.918 millones de un año antes, gracias al aumento de capital de 300 millones suscrito por el Estado francés y a la cesión de activos.

Las cifras del plan

1.500 millones de euros es el volumen de cifra de negocio del que se debe desprender la compañía.31,5% es la máxima participación a que puede aspirar el Estado francés.2.500 millones de euros prevé captar la empresa para reforzar el balance.

Archivado En

_
_