Europa

El Ibex sufre la peor semana desde los atentados

Semana de descensos en las Bolsas europeas. La expectativa de una subida de tipos de interés en EE UU y la intención del Ejecutivo chino de enfriar su economía pesaron en el ánimo inversor. En España los resultados mejores de lo esperado de empresas como Santander, BBVA, Endesa o Iberdrola fueron insuficientes para animar al mercado. El Ibex sufrió la peor semana desde los atentados del 11 de marzo, perdió un 2,66%.

En la sesión de ayer el debut de Fadesa centró la atención al tratarse de la primera OPV que vive el mercado español desde junio de 2002. La inmobiliaria gallega se estrenó en un día de pérdidas en el mercado con un alza del 4,4%. El Ibex, por su parte, cedió un 0,61% para cerrar en 8.109,5 puntos.

Las referencias económicas conocidas en EE UU tampoco evitaron las pérdidas. La confianza del consumidor y el índice de gerentes de compra crecieron más de lo previsto, unos datos que facilitan subidas de tipos.

En el resto de Europa las pérdidas oscilaron ayer entre el 0,67% del Euro Stoxx 50 y el 0,29% del Mib 30. Los valores tecnológicos y el sector de materias primas fueron los principales responsables de los retrocesos. Estos sectores fueron además los más azotados en la semana con pérdidas cercanas al 6%.

La escalada del crudo ha sido otro elemento de tensión recientemente. El barril de brent llegó a tocar 35 dólares por barril en la sesión de ayer, el nivel más alto de los últimos tres años y medio.

El encarecimiento del petróleo es una amenaza para los mercados ya que puede frenar la recuperación en Europa y acelerar la inflación. Goldman Sachs cifra en un 8% la corrección que los precios actuales pueden provocar en las Bolsas. En este contexto las principales plazas cayeron el 2% de media esta semana.

La fusión de Sanofi y Aventis favorece a las farmacéuticas

La semana se ha saldado con pérdidas en los 18 sectores que componen el índice Stoxx. Las farmacéuticas resultaron las menos azotadas al sufrir un retroceso del 0,7% mientras que las tecnológicas, las más castigadas, perdieron un 6,75%. Los buenos resultados de Glaxosmithkline y Astrazeneca conocidos estos días, la fusión de Sanofi con Aventis y varias recomendaciones a favor de la compañía recién creada facilitaron el buen comportamiento relativo del sector.