Eduardo Santos-Ruiz

'No estamos cerrados a ninguna oferta'

Barón de Ley es la principal bodega española cotizada. Este ejercicio iba a ser el primero en el que el grupo pagara dividendo. Sin embargo, su presidente reconoce que la compra de terrenos pospondrá casi con toda seguridad un año más la retribución al accionista

Eduardo Santos-Ruiz nació en Madrid en 1945, está casado y tiene cuatro hijos. Economista de formación, trabajó como auditor en Price Waterhouse y en Banco Urquijo, entre otras empresas, antes de dar el salto al negocio del vino en 1986.

Pregunta ¿Qué previsiones de crecimiento maneja el grupo para el primer trimestre de 2004 y para el ejercicio en su conjunto?

Respuesta Este año esperamos crecer un 8% tanto en ventas como en beneficio bruto. En el primer trimestre, aunque enero y febrero han sido muy duros para el sector, estamos cumpliendo con estos objetivos. El crecimiento estará ligeramente por debajo del 8%.

'Desde el punto de vista estratégico, la expansión internacional es prioritaria. También estudiamos entrar dentro del sector alimentario'

'El cambio de tasa impositiva hará que el beneficio neto caiga un 10% este año. Las ventas y el resultado bruto subirán, sin embargo, un 8%'

P. Las dificultades a las que se refiere, ¿a qué se han debido?

R. La campaña de Navidad fue muy fuerte y después hubo un cierto cansancio en el consumo. Afortunadamente, las ventas en marzo se han normalizado. De todas formas debemos de ser claros y reconocer que ya no podemos seguir creciendo a un ritmo del 20% anual como lo hemos hecho en los últimos siete años puesto que tenemos unas cuotas de mercado importantes. Pero sí que podemos crecer un 8% anual.

P. ¿En qué medida afectará la nueva tasa impositiva a las cuentas?

R. Hemos disfrutado de una tasa impositiva buena gracias a las exenciones fiscales que teníamos al ser una sociedad bajo el régimen foral alavés. Esta situación acabó en 2003, en el que empezamos a pagar más impuestos que otros años, y en 2004 lo previsible es que entremos en una situación normal. En Álava el impuesto de sociedades era del 32,5% en lugar del 35%. El cambio va a suponer que este ejercicio, aunque antes de impuestos crezcamos un 8%, el beneficio neto caiga un 10% con respecto al obtenido el año pasado.

P. Las ventas de vino de Rioja cayeron un 5,6% en 2003. ¿Qué puede pasar este año?

R. En cuanto al sector esperamos un crecimiento modesto. Los precios del Rioja, los graneles, están bajando lo que puede hacer que algunas bodegas bajen los precios de los vinos del año, incentivando las ventas. A nosotros, sin embargo, no nos afecta porque partimos de crianzas hacia arriba. En las líneas de mayor calidad la tendencia en cuanto a ventas será más bien estable.

P. ¿Tienen previsto incrementar el precio de las botellas este año?

R. En principio no, salvo que se dé alguna circunstancia inesperada. Es cierto que la inflación está en torno al 2,5% y que la mano de obra se ha encarecido pero los precios de las materias primas están estables o a la baja.

P. ¿En qué nivel están sus stocks?

R. Contamos con cerca de 60 millones de litros y tenemos existencias para tres años y medio.

 

P. ¿Veremos este año el primer dividendo de Barón de Ley?

R. Dijimos que en este ejercicio iniciaríamos una política retributiva al accionista siempre y cuando no hubieran inversiones alternativas. Ahora mismo tenemos dos operaciones importantes en estudio cuando se hizo la entrevista la compañía aún no había anunciado la compra de una finca por 10 millones de euros que si cuajan supondrán retrasar un año más el dividendo.

P. ¿De qué operaciones se trata?

R. Se centran en el tema de la viticultura. Si tenemos la oportunidad de comprar terrenos la aprovecharemos porque entre pagar la uva y cultivarla nosotros hay una diferencia de beneficio por kilo de 0,42 euros que podemos ganar. A día de hoy tengo que reconocer que con toda probabilidad estas operaciones retrasarán el dividendo.

P. Aunque la retribución se posponga, ¿tienen cuantificado el pay out que dará la compañía?

R. Todavía está en estudio. Aunque tan sólo sea una valoración, el pago puede alcanzar el 25% del beneficio neto.

P. Mantienen un blindaje que limita al 25% el derecho de voto, ¿por qué?

R. La idea surgió al salir a Bolsa. Los directivos nos quedamos con el 30% y queríamos controlar la compañía, ya que pensábamos que teníamos las ideas claras. Hasta ahora el blindaje nos ha permitido trabajar sin miedo a una opa y creo que los resultados han sido buenos. Queremos seguir creciendo y para ello necesitamos estabilidad. Tal y como está el mercado, no hemos sido objeto de una oferta gracias a esta cláusula.

P. El sector está muy atomizado y los analistas prevén movimientos. ¿Están abiertos a escuchar ofertas o a protagonizar alguna fusión?

R. Barón de Ley no está cerrado a nada. Ahora bien, tampoco nos obsesionamos con ello. El objetivo del grupo es seguir creciendo. Tenemos ya cuatro bodegas y hemos lanzado una nueva marca. Además, estamos estudiando la compra de más terrenos y la diversificación dentro del sector de la alimentación en casos concretos que tengan sinergias claras con nuestros productos. Es decir, atravesamos por una fase muy dinámica, lo cual no quiere decir que venga un grupo y podamos hablar de cosas.

P. ¿Cuáles son los planes de Barón de Ley en el exterior?

R. Estratégicamente es uno de los objetivos clave. Hemos abierto una oficina en EE UU y estudiamos hacer algo en Alemania. Además analizaremos cualquier posibilidad de joint venture con compañías de distribución comercial. Por muy duro y competitivo que sea, tenemos claro que la expansión del grupo a partir de ahora tiene que venir por el mercado internacional.

P. El valor cotiza en zona de máximos históricos y usted ha reconocido que resulta imposible mantener crecimientos del 20%. ¿Queda algo de potencial a los títulos?

R. Sin duda. El valor cotiza a un PER de 14 veces, mientras que operaciones a nivel internacional se han hecho con un PER de 20 veces. Simplemente si analizamos el valor sustancial de la compañía, es decir, qué valen cuatro bodegas, 500 hectáreas de viñedo, 90.000 barricas, una marca que vende 24 millones de botellas... pues te vas a un precio muy por encima del actual.