Europa

El tirón de las empresas de automóviles salva la semana

Ha sido una semana extraña en Europa, marcada por los vaivenes constantes en los principales índices. El tirón de las fabricantes de automóviles, que subieron en conjunto un 8,75% en el índice Euro Stoxx, es el principal responsable de que el balance final sea positivo.

De nuevo, las primeras señales positivas procedieron del otro lado del Atlántico, donde General Motors y Ford dieron sorpresas agradables a los inversores en forma de resultados más fuertes de lo previsto. Renault (+10,3%) también ha anunciado unas fuertes ventas y Daimlerchrysler (+12,87%) parece entrar en la vía de saneamiento de sus cuentas. Otros valores también han cerrado una buena semana. Es el caso de Porsche (+9,67%), Fiat (+9,09%) o Continental (+8,32%).

El sector del automóvil es, en los últimos años, uno de los más castigados en la Bolsa. Hace bastante tiempo que las perspectivas son negativas. Entre los principales lastres, los expertos destacan mercados muy maduros, principalmente en Europa pero también en EE UU, costes crecientes de producción y políticas agresivas de ventas hechas a coste de los márgenes. Un caso ejemplar es el de las frecuentes promociones de financiación a interés cero en los concesionarios estadounidenses.

A pesar todo, parece que la industria repunta. La Sociedad Británica de Fabricantes y Comerciantes de Automóviles prevé que la producción de vehículos llegue este año en Reino Unido a 1,7 millones de unidades, lo que supondría la cifra más alta desde 1999.

El hecho de que dos tercios de los coches fabricados en las islas británicas sean para la exportación puede dar una idea de la salud del mercado.

Por otra parte, valores tecnológicos como Siemens (+4,58) o Philips (+2,86%) también han tenido una buena semana.

Lidera el índice Euro Stoxx con una subida del 12,87%

Los títulos de la automovilística DaimlerChrysler han liderado la semana el Euro Stoxx con un avance del 12,87%. Las mejores perspectivas de EE UU son buenas noticias para la empresa, que recibe buena parte de sus ingresos de las ventas del otro lado del Atlántico. La decisión de la compañía de no seguir inyectando dinero en su socio japonés Mitsubishi, que el año fiscal que concluyó el mes pasado perdió 5.000 millones de euros, ha salido aplaudida por los inversores.