Estados Unidos

Greenspan marca el ritmo a los mercados

Wall Street vivió esta semana en vilo, pendiente de las palabras del presidente de la Reserva Federal, Alan Greenspan. Los buenos resultados de empresas como General Motors, Ford, Microsoft o Motorola sólo redundaron en beneficio de las propias compañías, pero no fueron suficientes para marcar una tendencia generalizada en la Bolsa. Así, el Nasdaq que cierra la semana subiendo un 2,7%, mientras que el Dow Jones subió un 0,20% y el S&P 500, un 0,53%.

La sesión de ayer fue una muestra de la incertidumbre que rodea a los mercados. La actividad fue escasa y los principales índices fluctuaron entre el terreno positivo y negativo para terminar cerrando con un avance del 0,83% en el Nasdaq y pérdidas del 0,11% y el 0,06% para el Dow Jones y el S&P 500.

Los datos de actividad industrial, inflación y empleo han terminado consolidando la recuperación económica de EE UU. Un hecho que el propio Greenspan ha constatado al afirmar que 'las perspectivas para un crecimiento sólido son buenas'. Persisten, sin embargo, algunos riesgos, como el hecho de que, por primera vez desde 1975, el flujo de caja es superior a la inversión. La creación de empleo no parece un hecho sostenido y los procesos de inversión se han limitado hasta ahora la reposición de bienes de equipo obsoletos, pero no a nuevos proyectos de expansión.

Los inversores empiezan a vislumbrar el final de la política monetaria expansiva y de los tipos de interés reales negativos. Comienzan ahora las apuestas para saber cuándo y cuánto subirá el precio del dinero la Fed y los expertos comienzan a tomar posiciones. Así, bancos como Morgan Stanley y Barclays Bank han anunciado ya que están reduciendo su exposición a la renta variable.

Premio del mercado por sus buenos resultados

Las acciones de Microsoft se situaron ayer entre las mejores del mercado, con una subida del 5,9%, gracias a los buenos resultados trimestrales de la compañía. Las ventas crecieron un 17% y superaron en casi 500 millones de dólares las previsiones de la propia compañía. La euforia bursátil fue, sin embargo, contenida, ya que la empresa anunció que las ventas podrían descender hasta un 3,4% en el año fiscal 2005. Los expertos dudan de que el balance final vaya a ser tan negativo.