Alimentación

Hacienda reclama a Campofrío una factura de 4,34 millones

Campofrío y el fisco tienen desavenencias. Hacienda ha pasado una factura adicional de 4,34 millones a la empresa de alimentación al considerar que su interpretación sobre la normativa fiscal es incorrecta. El grupo ha recurrido, pero mientras se resuelve el conflicto, ha realizado una provisión de 5,6 millones.

Las actas fiscales levantadas a Campofrío están relacionadas con la inspección, finalizada en diciembre de 2003, sobre el impuesto de sociedades para los ejercicios 1997 a 2000 y del IVA, IRPF e impuestos sobre los rendimientos del capital mobiliario para los ejercicios 1999 a 2001. Las sociedades involucradas son las encabezadas por OMSA, propiedad de Campofrío desde que la adquirió el pasado año.

Según recoge la memoria del grupo de alimentación, las actas 'tienen su origen en interpretaciones diferentes que se pueden dar a la normativa fiscal, en opinión de los asesores externos del grupo'. La empresa ha recurrido la decisión y espera una resolución favorable.

No obstante, y ante la incertidumbre que el proceso genera, Campofrío se muestra precavida y ha estimado conveniente incluir una provisión por este motivo por importe de 5,63 millones de euros, de los que 1,5 millones se han dotado en el ejercicio 2003. La dirección de la compañía 'considera que este saldo cubrirá suficientemente la deuda adicional que de la resolución de los recursos pudiera derivarse, o en cualquier caso, el posible exceso no afectaría significativamente a las cuentas anuales del grupo tomadas en su conjunto'.

Campofrío cuenta además con una garantía de 1,1 millones procedente del depósito para posibles contingencias realizada por los antiguos propietarios de OMSA en el momento de la venta, según fuentes de la empresa.

El grupo Campofrío registró el pasado año un beneficio neto de 12 millones de euros, lo que supone un descenso del 46,48% sobre los 22,46 millones del año anterior, 'por la diferencia en el impuesto de sociedades por el ajuste positivo de 2002 para adecuarse a los cambios del ICAC'. La facturación fue de 1.077 millones por los cambios en el perímetro de consolidación del grupo, tras la venta de la división de fresco.

La reestructuración acometida tras la fusión con Navidul y el proceso de integración de las actividades de OMSA han supuesto una reducción de la plantilla del 15%, hasta 7.551 empleados. La compañía recoge en la memoria gastos extraordinarios por reestructuración de 14 millones.

Los consejeros se reducen las dietas

Los miembros del consejo de administración de Campofrío se han aplicado ellos mismos la receta de contención de gastos y redujeron un 16% sus ingresos el ejercicio pasado. Las remuneraciones a los miembros del consejo ascendieron a 1,46 millones de euros, frente a los 1,74 millones abonados en 2002. La reducción procede fundamentalmente de las dietas, que disminuyeron un 67%, hasta 142.000 euros. Los préstamos concedidos a los consejeros pendientes de amortizar a cierre de 2003 y 2002 ascendían a 1,05 millones.

La retribución a los accionistas, por su parte, se mantiene estable. El consejo de administración propondrá a la junta general de accionistas el reparto de 13,16 millones en concepto de dividendo, frente a los 13,18 millones del año anterior.