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Las grandes fortunas quieren dejar de cotizar en la Bolsa

Alazán Inversiones, la sociedad patrimonial de Amancio Ortega, y otras 21 Sicav aprobarán el próximo 25 de mayo su exclusión de Bolsa. La nueva Ley de Fondos permite que una Sicav no cotice en Bolsa, pero la CNMV prohíbe la exclusión mientras no se apruebe el reglamento. La Bolsa, paralelamente, prepara un nuevo sistema de negociación especialmente diseñado para estas sociedades.

El 25 de mayo será un día agitado en la sede de Banif -la banca privada de Santander- en el Paseo de la Castellana número 24, en Madrid. Nada menos que 22 Sicav (sociedades patrimoniales) han convocado junta de accionistas, a intervalos de media hora -desde las nueve horas a las 20.30-, para aprobar su exclusión de Bolsa. Entre ellas está la sociedad patrimonial de Amancio Ortega, Alazán inversiones.

Sin embargo, la CNMV prohíbe la exclusión de Bolsa de las Sicav mientras no se apruebe el reglamento de fondos. La nueva ley, que entró en vigor en febrero, retiraba la obligatoriedad de que una Sicav cotice en Bolsa para beneficiarse del trato fiscal preferente (tributa al 1%). Después se definirían los criterios de liquidez necesarios, pero la falta del desarrollo reglamentario, paralizado con el cambio de Gobierno ha dejado en el limbo la regulación sobre el sector, Sicav incluidas. 'Sin reglamento que defina un sistema de liquidez alternativo a la Bolsa, se estableció que las Sicav siguiesen cotizando', explica la CNMV, que ha consensuado la interpretación legal con la patronal del sector.

Cotizar en Bolsa supone altos costes para las Sicav, y de ahí que algunas lo hayan solicitado. 'Es un mero formalismo que no aporta nada', sostienen en Banif. 'Hemos solicitado la exclusión a la espera de que se apruebe el Reglamento y se especifiquen los procedimientos que doten de liquidez a las Sicav. Si no nos gustan esos procedimientos podríamos dejar a las Sicav cotizando en la Bolsa', añaden.

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De hecho, algunas Sicav ya sugirieron la exclusión de Bolsa antes incluso de que la CNMV explicase la postura oficial. Las dudas sobre la normativa y los altos costes que, también, supone la exclusión del mercado frenaron las intenciones. La Bolsa de Madrid cobra un tres por mil del patrimonio lo que, para la sociedad de Amancio Ortega, supondría 1,9 millones de euros.

Para salvar estos escollos, Bolsas y Mercados Españoles ha planteado a la CNMV y a las gestoras la creación de un nuevo sistema de negociación que acogería la cotización de las Sicav. 'Es una vía para que puedan negociarse Sicav bajo unas reglas hechas a la medida de lo que son, es decir, Instituciones de Inversión Colectiva y no Sociedades Anónimas, aunque tengan forma jurídica de éstas', explica Jesús González-Nieto, director de Promoción del Mercado de la Bolsa de Madrid. 'No tiene sentido que una Sicav tenga comité de auditoría, de remuneraciones, página web o comité de gobierno corporativo', añade González-Nieto. La nueva normativa, de hecho, prevé que las sociedades que soliciten su exclusión en 2004 estarán exentas de la obligación de presentar el informe anual de gobierno corporativo, así como de disponer de página web.

Este nuevo sistema deberá esperar al reglamento de fondos. Asimismo, como será un mercado diferente al actual, la exclusión de Bolsa es obligada, aunque no se cobraría el canon del tres por mil.

La Bolsa prepara un sistema especial de contratación diseñado para las Sicav

La clave

La cotización en Bolsa es, de momento, uno de los requisitos que se exigen a las Sicav para que su tributación en el Impuesto de Sociedades sea tan sólo del 1%, como otras instituciones de inversión colectiva, y no del 35%, como el resto de las sociedades.

'Un formulismo que no aporta nada'

El que las Sicav coticen o no en Bolsa depende en última instancia de si se consideran instituciones de inversión colectiva o no. El espíritu inicial de este vehículo era ése: sociedades a través de las cuales numerosos inversores pudieran canalizar sus ahorros con ventajas fiscales. Su cotización las dotaba, por tanto, de liquidez.

La realidad es otra. Las Sicav son las sociedades a través de las cuales los grandes patrimonios canalizan sus ahorros. Las grandes fortunas poseen el 99% del capital y 99 inversores de paja mantienen un 0,01% el mismo para justificar el carácter de vehículo de inversión colectiva.

'Estar en Bolsa es un formulismo que no aporta nada', sostiene Juan Fontán, director de Schroders Banca Privada. 'Tan sólo gastos y quebraderos de cabeza administrativos'. Según José Luis Blázquez, director general de la gestora de BNP Paribas, la estructura de costes con los nuevos procedimientos de liquidez debería ser más favorable que la de la cotización. La exclusión tiene otra ventaja: la menor transparencia. 'Evitas que toda España sepa dónde tienes invertidos tus ahorros', añade Fontán.