Agricultura

La reforma del aceite, algodón y tabaco sublevan al campo español

La Unión Europea cerró ayer, con el voto en contra de España, el acuerdo para reducir a partir de 2006 los subsidios a la producción de aceite de oliva y algodón y poner fin a los del tabaco a partir de 2010. El Ministerio de Agricultura estudia impugnar la reforma.

El espíritu de la reforma de la política agrícola común (PAC) europea pactada en 2003 comenzó ayer a las cinco y media de la mañana a hacerse realidad para el aceite de oliva, el tabaco y el algodón. El acuerdo alcanzado en Luxemburgo por los ministros de Agricultura de la UE, tras 20 horas seguidas de negociación y con el voto en contra (por diferentes razones) de España, Dinamarca y Suecia, aplicará a partir de 2006 a los tres sectores el sistema de subsidios basado en un pago fijo por explotación, con independencia de su producción.

El Ministerio de Agricultura rumia la derrota de una estrategia de negociación que dejó a España como el único país mediterráneo que no ha visto satisfechas sus demandas. Francia y Portugal obtuvieron incrementos en las ayudas al aceite (de un millón y 19 millones de euros, respectivamente); Grecia logró un tratamiento diferenciado en los subsidios a sus 370.000 hectáreas de algodón; Italia se conformó con la prórroga de cuatro años para los apoyos a la producción de tabaco.

'España era el único país con situaciones muy complejas en los tres sectores', señaló la nueva ministra de Agricultura, Ángeles Espinosa, tras su primer contacto con la dura realidad del regateo agrícola comunitario.

'España era el único país con situaciones muy complejas en los tres sectores'

La ministra, que negoció asistida por el secretario general de Agricultura, Fernando Moraleda, representante hasta hace unos días del sindicato UPA, exigía un aumento de 119 millones de euros anuales en los subsidios al aceite de oliva. La oferta comunitaria no pasó de 20 millones a cambio de un voto favorable a la reforma. España se negó. La Comisión Europea definió el acuerdo como 'equilibrado' y lamentó que la reforma tenga que hacerse en contra del parecer de uno de los principales productores. Espinosa se reserva el derecho a impugnar el acuerdo ante el Tribunal de Justicia de la UE.

En aceite de oliva, al menos el 60% de los 1.000 millones de euros en subsidios ligados a la producción que recibe España anualmente se convertirán en un pago único por explotación.

En algodón, el porcentaje llegará al 65% de los 190 millones que recibe cada año España para una producción de 90.000 toneladas

En tabaco, se concede un plazo de cuatro años para desvincular totalmente los subsidios de la producción. A partir de 2010, el 50% de los 115 millones anuales que recibe España deberán entregarse en forma de pago por explotación. El resto irá a programas de desarrollo rural.

Asaja califica el acuerdo de 'estrepitoso fracaso' y dice que 'no ha habido piedad'

'Estrepitoso fracaso negociador de la nueva ministra' es el encabezado de la nota de prensa que ayer hizo pública Asaja (Asociación Agraria de Jóvenes Agricultores). Espinosa no consiguió 'ni una sola de las demandas que planteaba España', continúa. En rueda de prensa, su presidente, Pedro Barato, prefirió centrarse en las consecuencias del acuerdo, que calificó de un 'ataque frontal' a España, en el que 'no ha habido piedad'. 'El tabaco y el algodón desaparecerán', sentenció.

'A todos los países les han dado algo; a nosotros nos han dado por todos los lados'. Barato denunció que los que 'iban a ayudarnos' como contrapartida a la dulcificación española respecto a la nueva Constitución europea 'nos han hecho trizas con navajas en la mano'. Y pronosticó discusiones en el reparto de la parte no acoplada de la subvención. 'Hoy me siento menos europeo que hace tres días', concluyó Barato.

Los pequeños agricultores acusan a la Comisión de 'chantajear' a España

La UPA (Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos) señaló a Fischler como el responsable de provocar con extrañas maniobras un acuerdo 'absolutamente negativo, que causará la desaparición de explotaciones y despoblará las zonas rurales'.

Según su vicesecretario general, Lorenzo Ramos, su oferta de 20 millones de euros a España para que votara a favor entra de lleno en el 'chantaje'. Ramos no reprendió a la ministra por rechazarlos ('por encima está la ética'), pero aseguró que lucharán por conseguirlos.

La UPA no quiso enjuiciar la destreza negociadora del Gobierno y explicó el fracaso por la dificultad de 'encontrar aliados en 24 horas'. También denunció la postura laxa de sus aliados mediterráneos, que olvidaron el bloqueo en cuanto les ofrecieron 'una guindilla'. La UPA exigirá al Gobierno que recurra las reformas del aceite y algodón ante los tribunales.