Investigación

Adecco vuelve a aplazar la publicación de sus resultados a la espera de que acabe su auditoría

El número uno mundial de los servicios de trabajo temporal, Adecco, ha aplazado una vez más la publicación de su cuenta de resultados correspondiente a 2003. Sometida a una auditoría por posibles irregularidades contables, la compañía tenía previsto presentar su balance anual el pasado 4 de febrero, que se retrasó hasta el 20 de abril.

En un comunicado, Adecco no da una nueva fecha sino que se limita a decir que se publicarán los resultados una vez finalizada la auditoría en curso encargada a Ernst & Young. El grupo asegura que no se han encontrado "pruebas de desvíos o irregularidades importantes capaces de afectar significativamente al balance de 2003" y habla de "progresos importantes en las cuentas". Además de la auditoría "oficial", la compañía Paul, Weiss, Rifkind, Wharton y Garrison realiza un examen independiente paralelo.

Avance trimestral

Mientras tanto, la empresa de trabajo temporal ha avanzado hoy los resultados del primer trimestre del año en curso, que arroja unas ventas de 3.800 millones de euros, un 5% más que en el mismo periodo del pasado año. El beneficio operativo antes de amortizaciones y al margen de los costes extraordinarios que se deriven de la auditoría en curso será por contra inferior al del primer trimestre de 2003. Además, según Adecco, hasta marzo su deuda se redujo a menos de 850 millones de euros.

Una investigación en secretos

Adecco ha mantenido un silencio casi absoluto desde que estalló la crisis el pasado 12 de enero, cuando el grupo dijo que había encontrado "debilidades" en las cuentas de varias filiales. Desde entonces, la empresa únicamente ha hecho públicos tres comunicados oficiales. El primero, en el que se retrasaba sin fecha la presentación de los resultados, provocó una caída en Bolsa del 35%. Cuatro días después se anunciaba la dimisión de Julio Arrieta, responsable de la división norteamericana, y de Felix Weber, director financiero. El tercero, a finales de enero, logró dar un impulso a la acción.

En medio, la investigación de la Bolsa suiza sobre la posible filtración selectiva de información también ha provocado nerviosismo. Durante las conferencias de prensa que siguieron al inicio de la crisis, la directiva del grupo no ha concretado ningún aspecto de las investigaciones que se llevan a cabo alegando restricciones legales.