Farmacia

Sanofi venderá dos de sus fármacos a GSK si prospera su oferta sobre Aventis

Sanofi-Synthélabo anunció ayer que ha firmado un contrato para la venta a GlaxoSmithKline de dos de sus medicamentos, Arixtra y Fraxiparine, por 453 millones de euros, operación que se materializará únicamente si tiene éxito la oferta del primero sobre Aventis.

Sanofi explicó en un comunicado que la cesión incluye los activos de fabricación de esos productos en la planta francesa de Nôtre Dame de Bondeville, y que se enmarca en el proceso de desinversión en relación con su oferta de adquisición de Aventis, lanzada el pasado 26 de enero. En la citada fábrica, especializada en productos inyectables, trabajan 650 personas.

Las ventas de Fraxiparine representaron el pasado año 319 millones de euros, y las de Arixtra 24 millones.

La oferta de Sanofi sobre Aventis, que ha sido rechazada por la dirección de esta última que la declaró desde el principio hostil, tendría un monto de unos 47.000 millones de euros, y se basa sobre todo en un canje de acciones.

La Autoridad de los Mercados Financieros de Francia (AMF) debe pronunciarse, probablemente el próximo jueves, sobre una medida de defensa diseñada por la dirección de Aventis para tratar de hacer fracasar la oferta de Sanofi.

Se trata de una atribución gratuita de bonos de suscripción de acciones para los propietarios de títulos de Aventis, que se materializarían en el caso de que se concretara el 'riesgo Plavix', la posibilidad de que saliera antes de 2007 un genérico de este medicamento de Sanofi.

Paralelo a la batalla bursátil se está desarrollando una polémica sobre la neutralidad del Gobierno francés frente a la operación.

El nuevo ministro de Industria, Patrick Devedjian, señaló el pasado viernes que el Ejecutivo 'tiene el deber de mantenerse neutral'. Realizaba esas manifestaciones días después de que el primer ministro, Jean-Pierre Raffarin, se hubiera pronunciado implícitamente en favor de Sanofi al señalar: 'Estaremos particularmente vigilantes a que estos movimientos no atenten contra el interés nacional'.

Un comentario que fue interpretado como un aviso contra las intenciones del suizo Novartis, que ha manifestado su interés por una fusión con Aventis.