Confianza

El Banco de España reclama confianza en la economía

El Banco de España admite que el 11-M puede acabar perjudicando a la economía, vía una caída de la confianza de los consumidores. No obstante, pide cautela antes de sopesar todos los datos y recalca que España está preparada para afrontar cualquier reto.

Cautela. Es la máxima que se ofrece desde el Banco de España sobre el grado de recuperación de la economía nacional, tras los atentados del 11 de marzo en Madrid.

Hace diez días (sólo una semana después del 11-M), el gobernador de la autoridad monetaria, Jaime Caruana, apostaba por mantener las previsiones oficiales iniciales (aceleración del PIB hasta el 3%) aunque avisaba de que aún no se disponían de datos objetivos para evaluar el impacto de la masacre sobre la economía española.

Diez días después, el boletín económico mensual de la entidad, hecho público ayer, reitera esta cautela y añade la posibilidad de que las empresas se vean afectadas negativamente, en mayor o menor grado.

Y es que en la ambigüedad que caracteriza los términos políticamente correctos, el banco central español admite que todavía hay muy poca información al respecto pero reconoce que 'es posible que se perciba algún impacto del 11-M en los datos de confianza de los próximos meses'. Los escasos datos de que se disponen ofrecen un 'carácter mixto', según se recalca en el boletín. La de cal la dan sectores como la construcción, que han recuperado, en mayor o menor medida, un tono ascendente en los primeros meses de 2004. Tanto el consumo aparente de cemento como los indicadores de empleo mejoraron en febrero. En cambio, la de arena la ofrece, una vez más, la industria. Las opiniones de los productores de bienes de inversión, recogidas en la encuesta de coyuntura industrial, han mostrado un deterioro al inicio del año, junto con un retroceso en la cartera de pedidos.

El mercado laboral mantiene la pauta

Un aspecto clave en el análisis de la coyuntura económica es el comportamiento del mercado laboral. El Banco de España resalta cómo los últimos datos, referidos a febrero, mantienen la pauta de mejora registrada en enero. Según el Inem, el número de parados descendió en 10.074 personas en ese mes, de forma que la tasa interanual del paro registrado se redujo hasta el 1%, una décima menos que en enero y cuatro menos que en el último trimestre de 2003.

Por ramas de actividad, el Banco de España destaca la nueva caída del paro en la industria, mientras que se mantienen los aumentos en construcción y servicios.

Los contratos firmados en febrero alcanzaron los 1,38 millones, un 15,5% más que un año antes, con un notable aumento, tanto de los temporales como de los indefinidos.

El número de afiliados a la Seguridad Social crece al 3,1%, tasa interanual similar a la de enero y por encima de la registrada en la segunda mitad del año 2003, un claro ejemplo de cómo la economía española está preparada para afrontar todo tipo de incertidumbres.