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El cambio de Gobierno frena de nuevo la operación Chamartín en Madrid

Frenazo de última hora a la interminable operación Chamartín. El PSOE ha solicitado y conseguido que el Ayuntamiento de Madrid paralice la aprobación del plan parcial de este proyecto, prevista inicialmente para el pasado 18 de marzo. El objetivo es que el proyecto sea estudiado por los nuevos responsables de Fomento y de Renfe, el principal propietario de suelo en la zona.

El PSOE ha frenado la aprobación del plan parcial, el documento que determina lo que se puede construir en cada parcela, de la operación Chamartín, que el Ayuntamiento de Madrid planeaba aprobar inicialmente el pasado 11 de marzo en una junta de Gobierno aplazada por los atentados.

La reunión del Ejecutivo municipal se pospuso al 18 de marzo, pero tras las elecciones del 14 de marzo, el grupo socialista municipal solicitó una moratoria, aceptada por el equipo de Alberto Ruiz-Gallardón, para dar tiempo a que los nuevos responsables del Ministerio de Fomento y Renfe analicen el documento municipal, sobre todo desde los puntos de vista económico, urbanístico y medioambiental, según explica Félix Arias, portavoz de Urbanismo del PSOE en el Ayuntamiento de Madrid.

La empresa ferroviaria es el principal propietario de suelo de la zona, aunque sus derechos de explotación los tiene cedidos a la empresa Dutch, controlada por el BBVA y Constructora San José, a cambio de parte de los futuros beneficios de la operación. Fomento participa con el municipio y la comunidad autónoma en el consorcio de coordinación del proyecto y es responsable de una inversión de 300 millones en infraestructuras en la zona, de un total de 1.500 millones.

Asimismo, previamente a las elecciones generales, la Comunidad de Madrid había anunciado su rechazo a asumir los compromisos firmados por su predecesor, el actual alcalde, en la dotación de infraestructuras. Ante estas discrepancias, y el hecho de que el plan parcial haya estado atascado un año en Urbanismo, el PSOE ha considerado procedente solicitar esta moratoria.

La historia de un proyecto interminable

La operación Chamartín nace a comienzos de los años noventa con José Borrell en el Ministerio de Obras Públicas. Desde entonces se han sucedido los obstáculos, básicamente burocrático-políticos, que han ido retrasando un proyecto faraónico pensado para modificar el diseño urbanístico del norte de Madrid.

A grandes rasgos, la operación supone la urbanización de tres millones de metros cuadrados de suelo, donde se incluye la prolongación de la Castellana en casi cuatro kilómetros. En esta nueva vía se construirán 15 rascacielos de más de 25 plantas. La edificabilidad pactada es de 1,05 metros por cada metro cuadrado de suelo urbanizable, que en total suma 1,3 millones. Los 1,7 millones son cesiones públicas de suelo. Si el plan parcial se hubiera aprobado ahora, las primeras obras podrían haber empezado a finales de 2005.