Despidos

Parmalat reducirá a la mitad su plantilla tras deshacerse del 40% de sus filiales

El gigante Parmalat se repliega. El grupo de alimentación, que ha protagonizado el mayor escándalo financiero de Europa, reducirá a la mitad su plantilla tras liquidar o vender el 40% de sus negocios. Con este drástico recorte, la compañía intenta salir de la suspensión de pagos.

El equipo gestor que ha tomado las riendas de Parmalat ha decidido reducir el tamaño de la multinacional para sacar el grupo a flote. La compañía de alimentación, cuya deuda se estima en más de 14.000 millones de euros, venderá o liquidará sus filiales en 20 países, lo que supondrá el recorte en el número de empleados desde los 32.000 actuales hasta dejarlos en cerca de 17.000. La empresa ya ha manifestado su intención de mantener la marca española Clesa.

En su primera reunión con los acreedores, Enrico Bondi, administrador extraordinario de la compañía que suspendió pagos el pasado diciembre, pidió a los representantes de 30 bancos y 20 asociaciones de inversores en bonos que cooperen con la empresa para superar la crisis. El plan de reestructuración de Bondi, cuyo primer boceto fue presentado la pasada semana, debe ser aprobado por los acreedores.

El grupo lácteo dejará de operar en Estados Unidos, la mayor parte de los países de América Latina, incluido México, y Asia, con la finalidad de concentrarse en los principales mercados europeos, en Canadá y Australia. El número de marcas pasará de las 120 actuales a sólo 30 y sus filiales se reducirán desde las 132 que tiene ahora hasta 77. A finales de 2006 sus seis marcas principales generarán el 80% del total de los ingresos.

Los planes de Bondi incluyen el canje de parte de los 14.000 millones de euros de deuda en acciones. El gestor indicó que se ofrecerá las mismas condiciones de canje a todos los acreedores de la empresa de alimentación, aunque no especificó ningún detalle. El ejecutivo planea iniciar acciones legales contra algunos bancos para intentar recuperar algunos fondos que gestionaron los anteriores propietarios de la compañía.

Aplicación en septiembre

Parmalat suspendió pagos a finales de diciembre cuando Bank of America desveló que una supuesta cuenta con 4.900 millones de dólares en realidad no existía. La fiscalía de Milán inició entonces una investigación y presentó cargos contra 29 antiguos responsables de la compañía, los auditores de Deloitte & Touche y Grant Thornton y Bank of America y solicitó al tribunal un juicio por la vía rápida, petición que fue denegada.

Enrico Bondi prevé que el ministro de industria, Antonio Marzano, apruebe el plan de reestructuración en mayo y que comience su aplicación en agosto o septiembre, más tarde de lo inicialmente estimado. El administrador abandonará la compañía cuando el proyecto esté en marcha y la empresa haya vuelto a cotizar. 'Bondi finalizó su intervención diciendo que era optimista y que siente la primavera en el ambiente' dijo a Bloomberg Carli Pileri, presidente de una asociación de inversores afectados.

En los dos primeros meses de 2004, la empresa ingresó 762,6 millones de euros. Las ventas procedentes de Europa ascendieron a 299,4 millones, la mayor parte de Italia.

América Latina, la región más afectada por las desinversiones

Parmalat ha anunciado que dejará de operar en 20 de los 30 países en los que está presente. La región más penalizada será América Latina, donde Parmalat está presente en México, Nicaragua, República Dominicana, Argentina, Paraguay, Chile, Uruguay, Brasil Venezuela y Colombia. La empresa sólo intentará mantener las filiales de los países donde obtiene beneficios, como es el caso de Colombia, Nicaragua y Venezuela. En el proyecto no se menciona Parmalat Brasil, la filial más importante en la región de la multinacional italiana y que atraviesa serios problemas para hacer frente a los pagos a los ganaderos.

Los ingresos de la región latinoamericana fueron de 920 millones de euros el año pasado, lo que representa un 16% de los 5.860 millones de facturación total del grupo. El resultado neto operativo, sin embargo, fue negativo, casi un millón de euros en pérdidas.

La nueva Parmalat estará presente sólo en Italia, España, Portugal, Rusia, Rumania, Canadá, Australia, Suráfrica y ciertos países de América Latina.