Virgilio Oñate

'El objetivo ahora es el voto electrónico'

El vicepresidente del Círculo de Empresarios, Virgilio Oñate, asegura que siempre han mostrado una especial atención hacia las cuestiones relacionadas con el gobierno de las empresas. También afirma que el Círculo ha sido en España una organización pionera en la preocupación por estos asuntos. Hace tres años decidieron crear un comité especial de buen gobierno. De las ocho comisiones del Círculo, la de buen gobierno es la que cuenta con mayor número de miembros, 'lo cual demuestra que es un asunto que interesa especialmente a todos los empresarios', asegura Oñate.

Pregunta Después de la Ley de Transparencia y su desarrollo, ¿qué es lo que queda por hacer en materia de buen gobierno?

Respuesta Hay dos cosas. La primera es dejar que las modificaciones regulatorias que se han ido estableciendo den sus frutos y que se apliquen las normas que se acaban de aprobar y que las sociedades cotizadas puedan modificar sus actuaciones y que se vea qué es lo que pueden dar de sí todas estas cosas.

Y la segunda cuestión es la implantación del voto por correo electrónico. Hay que conseguir que el voto que ya funciona por correo postal pueda también hacerlo por correo electrónico. Y esto se dice fácil, pero exige una revisión muy importante que, en opinión del Círculo de Empresarios, es necesario para hacer las cosas bien. Habrá que ver si es delegación del voto o voto en sí mismo; si es voto simultáneo a la junta o enviado antes. También hay que establecer el método de identificación. Por ejemplo los bancos que dan a sus clientes una clave asociada a la tarjeta de crédito pueden establecer un sistema de votación a través de ese código.

El desarrollo del voto electrónico es el objetivo más importante en materia de buen gobierno para los próximos seis meses.

P. ¿Cree que sólo las sociedades cotizadas deben estar sometidas a las reglas del buen gobierno?

R. También los grandes organismos deben estar sujetos a las reglas de buen gobierno. No sólo debe ser para las sociedades cotizadas, sino a las que tienen una cierta relevancia por su tamaño o por su propiedad. De todas formas, todas las empresas tienen que estar gobernadas bien, que no es lo mismo.

El buen gobierno es cumplir unas normas determinadas y estar bien gobernadas es hacer lo que hay que hacer. Pero por ejemplo, los organismos públicos de la Unión Europea, y un ejemplo es el BEI (Banco Europeo de Inversiones) no pueden quedar fuera. Debe ser obligatorio tener una comisión de nombramientos y retribuciones o que los miembros del consejo de administración tengan que declarar su incompatibilidad, por ejemplo. æpermil;se es el tipo de cosas que es necesario asentar. No lanzarse a más legislaciones y dejar que las existentes tengan tiempo de prosperar y corregirse. Hay demasiado ruido.

P. ¿A qué se refiere con que hay demasiado ruido?

R. Si se lee un periódico salmón cualquier día es fácil ver un seminario, un libro, un artículo, una presentación sobre uno de los infinitos aspectos del gobierno corporativo y todo ello en su conjunto hace que haya demasiada confusión y opiniones contradictorias. Y yo creo que lo que ya se ha hablado es necesario simplemente que se aplique.

P. ¿Entonces hay confusión con el tema del buen gobierno?

R. ¿El buen gobierno es tener un número x de consejeros independientes? ¿Es declarar los sueldos globalmente o individualizadamente? ¿Es tener una presidencia separada del consejero delegado? ¿Es que las juntas generales las presida alguien distinto del presidente de la sociedad? o ¿que una empresa tenga código de buen gobierno? Si preguntas a mil personas distintas va a haber mil respuestas distintas. A eso me refiero.

P. ¿Y usted cómo define entonces el buen gobierno?

R. Son los distintos componentes de una empresa que permiten un reparto equilibrado del producto y no impiden el crecimiento y el desarrollo. Eso es para mí el buen gobierno. El equilibrio de fuerzas que es necesario. Es como en el juego de las Siete y Media, no puedes poner demasiados corsés a los gerentes porque entonces no habrá nadie que tenga interés en desarrollar un esfuerzo de imaginación. Algo que es necesario para que la empresa crezca. Pero tampoco puede ser la ley de la selva, porque la experiencia demuestra que si no hay reglas no se avanza. El buen gobierno es la búsqueda de un equilibrio.

P. ¿Qué papel juega la transparencia?

R. Pues si todas las empresas se guían por unas reglas parecidas de transparencia los inversores sabremos cuáles son las que se alejan de esas reglas normales sin necesidad de leerse todos los documentos. Es como cuando uno forma opinión sobre un aspecto de la vida, que no necesita conocer ese asunto concreto. Su opinión se forma a través de la de los demás.

De todos modos, ahora es momento de ver qué dan de sí las medidas de transparencia porque hay que tener en cuenta que as sociedades cotizadas deben tener un reglamento de buen gobierno, pero no todos los códigos son iguales.

A sus 50 años recién cumplidos, este empresario que ha desarrollado su carrera profesional en los sectores de las telecomunicaciones, el capital riesgo y la construcción ocupa la vicepresidencia del Círculo de Empresarios y la presidencia del comité de buen gobierno de esta organización. Además, preside Secot y la compañía Comunicaciones Avirón.

'Hay que dejar que las normas que se han introducido den sus frutos'

Las juntas. 'Los accionistas tienen que participar'

Uno de los últimos documentos de trabajo del Círculo de Empresarios es el titulado Mejorar el funcionamiento de las juntas generales de las sociedades cotizadas. Las juntas constituyen el órgano de superior rango entre los de gobierno de toda sociedad. Sin embargo, según el Círculo, han permanecido fuera del objetivo de las mejoras en el gobierno corporativo.

Ustedes abogan por revitalizar las juntas de accionistas. ¿Cómo puede lograrse?

En un clima de transparencia, gracias las tecnologías, como el voto electrónico y al mayor conocimiento de todo lo relacionado con la empresa por parte de los inversores habrá más confianza en el mercado y se tendrá más capacidad para tomar decisiones. De todas formas, no hay que olvidarse que invertir en Bolsa debe hacerse con responsabilidad y conocimiento. El que no quiera asumir riesgos, mejor que no invierta en Bolsa.

¿Qué importancia tienen los independientes en el consejo?

La calificación de dependiente o de independiente da lugar a un debate que no termina en ningún sitio. Porque, ¿quién juzga la independencia de los independientes? ¿Y los que son independientes en un momento lo son siempre? Es un falso debate. Hay que plantearlo de otra manera. Un consejo de administración debe estar formado por una mezcla de externos e internos en una proporción donde los externos deben ser más porque si no, no se producen los controles. Y esos externos deben representar a accionistas significativos cuando la sociedad los tiene. Y cuando no sucede así, deben ser personas cualificadas nombradas a través de un procedimiento profesional, que tengan los conocimientos, la vocación y las características adecuadas para contribuir al crecimiento de la empresa.