Obra social

Las cajas acusan a la banca de hacer obra social con fines comerciales

Las cajas de ahorros han consignado para obra social en este ejercicio 1.043 millones, el 27,7% del beneficio neto de 2003, uno de los mayores porcentajes anuales de los últimos ejercicios. Las entidades defienden que esta actuación es muy diferente de las iniciativas sociales de los grandes bancos, porque 'muchos lo hacen con fines comerciales', señalan en el sector.

Las cajas de ahorros han elevado para este año el listón de lo que destinan a obra social al 27,7% del beneficio neto, según los datos de la Confederación Española de Cajas de Ahorros (CECA).

Este mayor esfuerzo llega en un momento en el que los grandes bancos están empezando a poner en pie las iniciativas de responsabilidad social corporativa que anunciaron en 2002, al hilo de las nuevas tendencias internacionales que impone el buen gobierno corporativo. Sin embargo, las cajas desvinculan este mayor esfuerzo de los proyectos iniciados por sus competidores.

El alza tanto en volumen, un 5,9% más, como en porcentaje del beneficio se puede achacar a una mayor dotación para proyectos asistenciales (a mayores, inmigrantes y desfavorecidos) en detrimento de otros fines culturales o patrimoniales que predominaban en ejercicios anteriores pero que tampoco se han dejado de realizar, explican en las cajas. Pero el malestar de las cajas frente a lo que califican de 'moda que quieren imponer los bancos' se ha hecho patente en boca de directivos del sector en varias ocasiones.

'No se pueden comparar las iniciativas', defienden en las cajas. Justifican que en su caso es un objetivo fundacional y que se destina un excedente del beneficio. 'Muchos bancos usan iniciativas sociales con fines comerciales', señalan fuentes del sector.

Los bancos, por su parte, defienden su derecho a revertir parte del beneficio obtenido en la sociedad a través de proyectos culturales, medioambientales y sociales. Si bien, altos directivos ya han justificado que uno de los motivos que les empuja a hacerlo es la tendencia de los mercados 'a premiar cada vez más este tipo de iniciativas sociales'.

Las cajas zanjan la cuestión. 'Nosotros seguiremos haciendo obra social cuando los bancos dejen de hacerlo', dicen en la obra social de la CECA.

Los expertos, mientras tanto, consideran que, pese a las diferencias entre unos y otros proyectos, la competencia que se generará en este terreno será muy positiva ya que redundará en un mayor beneficio para la sociedad en general.

Atender a los menos favorecidos

La tendencia que se impone, a juzgar por los datos de obra social ejecutados en 2003, es un giro en las cajas hacia proyectos más asistenciales y no tanto culturales, como en los últimos años, estiman en la CECA.

La mayor parte de nuevos programas de las entidades de ahorro tiene que ver con la ayuda a personas de la tercera edad (apertura de centros de día o programas de ayuda domiciliaria) y con los inmigrantes (con programas de inserción laboral y de asesoramiento).

El cambio en las necesidades sociales ha propiciado este giro. Los bancos se están centrando más en proyectos enfocados al entorno universitario o en criterios medioambientales, como hace el Santander o hacia segmentos muy diferenciados, como los préstamos preferentes para madres de recién nacidos que ofrece el BBVA.