Bolsa

Francia aporta nuevos valores a la Bolsa

Se han programado en parte por la necesidad de reducir el déficit público, pero la mejora de los mercados bursátiles si no surgen nuevas incertidumbres geopolíticas son las circunstancias que están permitiendo al Gobierno francés marcar un calendario de privatizaciones del que Snecma es el primer eslabón. Y ante este compromiso, los analistas han valorado muy positivamente un proceso que también responde al 'importante apetito existente por nuevas compañías', según señala Michael Schaftel, analista de Morgan Stanley. 'Los inversores están a la espera de empresas que comiencen a cotizar en las Bolsas después de casi tres años de ausencia de operaciones', añade.

Y aunque tanto el primer ministro francés, Jean-Pierre Raffarin, como el ministro de Finanzas, Francis Mer, han basado en parte esas transacciones en razones ideológicas, en los mercados bursátiles, lo que se valora son las buenas posibilidades que se abren a los inversores en los próximos meses. Especialmente esperadas después de la sequía y el parón debidos a la crisis producida tras los atentados del 11 de septiembre en Nueva York.

Así la primera empresa francesa será el fabricante de motores de aviación Snecma, del que el Estado controla el 97,2% del capital. Pero el Gobierno galo, que desea que sean los pequeños accionistas los que se hagan con la mayor parte de las acciones de una compañía de la que no quieren perder el control, también sabe que para asegurarse el éxito en la salida al mercado debe presentar atractivas perspectivas. Así señala que la estrategia industrial de la compañía, que aumentó sus beneficios netos un 72% en 2003 hasta 182 millones de euros, está asegurada por sus múltiples contratos. 'Es bueno que el Estado ponga a Snecma en el mercado; puede ser más capaz de competir en el sector privado', según Jacques Tissier de la firma francesa Stratege.

La empresa, que aterrizará en Bolsa antes del verano, está siendo asesorada por la banca Rothschild. Y esta colocación será, según los analistas, un test muy importante para chequear la confianza de los pequeños inversores europeos en las nuevas OPV surgidas por los planes de privatizaciones.

Pero, además de Snecma, que no tiene de momento una valoración fiable al no contar con la referencia de la cotización en Bolsa, otras empresas con una fuerte posición en los mercados industriales en los que operan son las que despiertan más interés entre los asesores de inversiones: son las joyas de la corona. No obstante, como los paradigmáticos casos de Gaz de France y æpermil;lectricité de France, que factura cerca de los 50.000 millones de euros, esos grupos deben modificar su estatus societario para ser colocadas en Bolsa.

Pero hay otros proyectos en la rampa de salida. Según declaraciones del ministro francés de Finanzas, Francis Mer, en el caso de Air France se ha dado prioridad a la alianza con la holandesa KLM, integración con la que el Estado galo bajará su actual participación al 44%. La entrada de nuevos accionistas minoritarios europeos vendrá después. E igualmente prepara la reducción de sus actuales participaciones en France Telecóm, empresa que vale más de 50.000 millones de euros en Bolsa, en Thales y en Renault. En conjunto las participaciones del Estado francés en las compañías que ya cotizan superan los 51.000 millones de euros.

Además, lo que se destaca en los mercados bursátiles es que estas operaciones pueden significar altos beneficios para las firmas especializadas como Goldman Sachs, Citigroup o Morgan Stanley, tanto en asesoramiento como por la vía de comisiones en las colocaciones.

Belgacom

Pero la transacción de similares características más voluminosa de la actualidad corresponde a Belgacom (unos 3.900 millones), operadora belga de telecomunicaciones dominante en su país. Los accionistas minoritarios de esta empresa (la estadounidense SBC Comumunication, Singapore Telecommunications y la danesa TDA) van a colocar en los próximos días sus participaciones que suman el 47% del capital, aunque en este caso el Estado belga mantendrá su cuota accionarial del 50%.

A la espera de la cifra definitiva, los analistas le dan ahora una valoración de unos 9.000 millones. Un 15% de las acciones vendidas se destinarán a los inversores minoritarios. Goldman Sachs, Lehman Brothers, Morgan Stanley y UBS están dirigiendo la operación.