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Agentes FIFA, el oficio de representar a las estrellas

El próximo mes de marzo 65 personas están convocadas para un examen. ¿Las materias? Derecho civil, derecho laboral y, sobre todo, fútbol. El objetivo: ser representantes de futbolistas o agentes FIFA, como se les conoce en la jerga deportiva. Al calor de las cifras mareantes que se mueven alrededor del balón, cada año más personas intentan obtener el título, expedido por la Real Federación Española de Fútbol. España ya es, después del Reino Unido, el país con más agentes de jugadores en el mundo, 147.

'Como conocía el mundo del fútbol decidí seguir vinculado a él desde otra perspectiva', explica Celino Gracia Redondo, ex árbitro internacional, que obtuvo la licencia hace cinco años y que representa a 15 jugadores.

La FIFA prohíbe que jugadores o clubes recurran a los servicios de un agente sin titulación, salvo que éste sea un familiar directo o esté licenciado en Derecho. El reglamento establece el tope de los honorarios de un representante en el 5% del sueldo anual bruto de un jugador. Si se trata de una estrella, cuyo sueldo puede alcanzar los seis millones de euros, los honorarios de su agente podrían significar hasta 300.000 euros. Pero llegar hasta ahí no es tan fácil.

'Hay demasiados agentes. Muchos llegan para dar el 'pelotazo' pero se quedan por el camino. Obtener el título es fácil, pero lo que vale es saber de fútbol y tener contactos'

'La representación de jugadores no me da aún para vivir, por lo que tengo otro trabajo aparte', comenta Gracia Redondo. Como en la mayoría de los casos de los agentes que empiezan, todos sus futbolistas son de Segunda B o juveniles, captados por los ojeadores que tiene en los campos. 'Cuando tienes buenas referencias hablas con los padres y les explicas tu proyecto. Hay que sembrar y apostar a futuro. Muchos de ellos no llegan a profesionales, pero si consigues meter a uno en la élite te revalorizas y empiezas a ser conocido', señala.

Los agentes consagrados creen que hay mucha gente que se introduce en esta profesión cegada por las cifras que se manejan en los medios de comunicación y una vez dentro se dan cuenta de que no es tan fácil ganar dinero. 'Ahora mismo hay un exceso de agentes. Muchos llegan para dar el pelotazo pero se quedan en el camino. Obtener el título es fácil, aunque lo que cuenta es saber de fútbol y tener contactos', comenta Pedro de Felipe, ex jugador del Real Madrid y del Espanyol. Desde la llegada de Florentino Pérez al club blanco, De Felipe ha participado en muchas de las operaciones de venta de jugadores, como las de Makelele o Geremi. 'Ser el secretario de un jugador no me seduce. Yo no represento a nadie, me dedico a intermediar cuando un club quiere comprar o vender a un futbolista', explica.

Si entre los jugadores hay galácticos y del montón, entre los agentes también. Ginés Carvajal estaría entre los primeros. Actualmente lleva, junto a Alberto Toldrá, a 50 jugadores. Raúl, Casillas o Michel Salgado son algunos de sus representados. 'Lo más importante para triunfar en este trabajo es, además de dedicarle mucho tiempo, ganarse la confianza de los jugadores. Son ellos los que mejor propaganda te hacen. Si les gusta cómo trabajas se lo dicen a sus compañeros', señala. Sobre los rumores que hablan de acuerdos entre agentes y presidentes para inflar el precio de los fichajes, Carvajal niega la mayor. 'En España es imposible. Todo es transparente'.

Aunque en el fútbol siguen predominando los hombres, cada vez más mujeres prueban suerte como representantes. Es el caso de Margarita Garay, que trabaja en Bahía Internacional, una empresa que lleva las carreras deportivas de 120 futbolistas, entre los que destaca Fernando Torres. 'Más que de fútbol, entiendo de cómo negociar un contrato. Somos un equipo en el que hay personas que se dedican a buscar estrellas y otras entablan contactos con los clubes. Yo llevo la parte jurídica y económica', dice Garay, la primera mujer española en obtener la licencia.

La profesión de agente va más allá de los fichajes y de los contratos, según Garay. 'Acabas siendo su psicólogo. Los jugadores se lesionan o sufren cuando no juegan y hay que estar a su lado. Además, los futbolistas son personas jóvenes que ganan mucho dinero pero no tienen tiempo para buscarle acomodo y delegan en ti sus inversiones'.

1.000 euros para obtener el título

El proceso para ser agente FIFA comienza con una solicitud por escrito a la Real Federación Española de Fútbol (RFEF), que a su vez envía al interesado una carta explicándole cuáles son los pasos e instándole al pago de 24 euros para recibir el temario de los exámenes.

Una vez que el aspirante recibe el temario, debe decidir entre las dos convocatorias que hay (marzo y septiembre) para presentarse a las pruebas. Los derechos de exámenes cuestan 150 euros. Cuando la FIFA decide la fecha exacta, la federación se lo comunica a los interesados y les pide una confirmación por escrito de su asistencia. Dependiendo del número de aspirantes que se presente, las pruebas se harán o bien en la sede de la RFEF o bien en un hotel. De media se suelen presentar entre 60 y 70 personas por convocatoria.

Cada examen consta de 20 preguntas, de las cuales 15 tratarán la reglamentación internacional y cinco la nacional. A los candidatos se les examinará sobre 'conocimientos razonables sobre las disposiciones correspondientes al fútbol, especialmente en el campo de las transferencias', y sobre aspectos de derecho civil y laboral.

La FIFA establecerá la puntuación mínima para aprobar el examen. Cada pregunta recibirá de uno a tres puntos, según el grado de dificultad. Si el candidato pasa las pruebas, deberá presentar un certificado de penales, firmar un código deontológico y pagar 861 euros por la licencia. En total, los gastos rondan los 1.000 euros. Además, tendrá que contratar una póliza de responsabilidad civil. El monto máximo cubierto por el seguro se establecerá sobre la base del volumen de negocio del agente.