Crisis

Talgo busca socio para reflotar su filial finlandesa

La aventura exterior de Talgo sigue dando quebraderos de cabeza a los nuevos gestores. Tras poner en venta las filiales americanas, ahora busca un socio para que le ayude a reflotar su maltrecha empresa finlandesa.

La reestructuración de Talgo avanza dentro de España y fuera de ella. Tras recibir de la Administración el visto bueno a un ajuste sobre el 10% de la plantilla en España, ahora la empresa se concentra en racionalizar su capacidad industrial exterior. De hecho, Finlandia es el siguiente capítulo de la reestructuración. Transtech, la empresa que adquirió Talgo en 1999, que ahora se denomina Talgo Oy, atraviesa una profunda crisis por la debilidad de la demanda. La filial perdió 5,7 millones de euros en 2003 y este año prevé un déficit de 4,7 millones pese a que acaba de obtener un pedido de los ferrocarriles finlandeses para la fabricación de nuevos trenes por valor de 60 millones de euros.

Ese pedido no satura la capacidad de producción de Talgo Oy, que cuenta con dos factorías. Ante esta situación, Talgo afirma que 'está abierta a buscar un socio que comparta la capacidad industrial de esta filial'.

La compra de esta empresa formó parte de la ofensiva de crecimiento exterior diseñada por el anterior consejero delegado de Talgo, Francisco Lorenzo. El objetivo específico era posicionar a Talgo ante el mercado potencial que se abría para sus trenes con cambio de ancho automático en un país como Finlandia, fronterizo con Rusia, cuya red ferroviaria tiene más anchura que la europea. Al mismo tiempo, la empresa española pretendía desviar el exceso de carga de trabajo que tuvieran sus fábricas españolas hacia ese país nórdico, algo que finalmente no ha llegado a producirse.

Es más, Talgo acaba de reducir su plantilla en España por la revisión a la baja en el precio del contrato de mantenimiento de los trenes de Renfe y el retraso en la consecución de nuevos pedidos.

Despidos en la filial

La falta de pedidos en Talgo Oy propició que la empresa presentara un expediente de regulación de empleo que afectaba inicialmente a 200 trabajadores de una plantilla total de 470. Finalmente, tras lograr un pedido de reparación de trenes para el metro, el despido afectó a 59 trabajadores de una de las fábricas y a unos 21 empleados de oficinas.

Hasta ese momento Talgo Oy se había concentrado exclusivamente en la fabricación de productos nuevos, por lo que el acuerdo supuso también un cambio sustancial en la política de la empresa. Talgo Oy fabrica material ferroviario y bienes de equipo de tamaño medio. Los países nórdicos y Europa occidental constituyen sus principales mercados. La facturación de la empresa fue de aproximadamente 44 millones de euros en 2002.