Ventas

España lideró la recuperación de las exportaciones de la UE en 2003

La fortaleza del euro y la debilidad de las economías de Francia y Alemania no han sido obstáculos para que España cierre el año 2003 como el país de la UE con mayor crecimiento de sus exportaciones, duplicando, incluso, la mejora de Alemania. España fue también el país con mayor dinamismo importador, reflejo de la mayor actividad de nuestra economía.

Una recuperación satisfactoria en un escenario internacional y monetario adverso. æpermil;ste es, en síntesis, el balance del comportamiento del sector exportador español en 2003. Un año que situó a España como el motor de la reactivación de los intercambios comerciales de la UE, en valores relativos, a pesar de la desaceleración del comercio internacional, las incertidumbres de la guerra en Irak, la caída de la demanda en Francia y Alemania (destinos del 31% de nuestras ventas exteriores) y la fortaleza sostenida del euro frente al dólar estadounidense.

Los últimos datos oficiales de la Secretaría de Estado de Comercio correspondientes a septiembre del año recién finalizado no dejan de ser reveladores. Las exportaciones españolas han crecido el 6,1% en tasa interanual, más del doble del 2,8% de Alemania, mientras que Francia e Italia presentaban variaciones de crecimiento negativas, del 1,9% y 2,7%, respectivamente.

También es España el país con mayor dinamismo exportador al crecer nuestras compras exteriores el 8,6 en el periodo, frente al 1,7% de Italia y Alemania y el 0,4% de Francia, reflejando el diferencial de crecimiento y actividad favorable a la economía española respecto a nuestros principales competidores de la zona euro.

Unas cifras que, junto al espectacular crecimiento del volumen de nuestras ventas en el exterior (en 2003 superarán los 138.000 millones de euros frente a sólo 46.600 millones de diez años antes), la apertura al exterior de nuestra economía que alcanza ya el 61% del PIB (segunda mundial), la consolidación de España entre los diez primeros países inversores del mundo y la presencia de más de 25.000 empresas exportadoras permanentes reflejan el cambio de mentalidad de una clase empresarial que hoy empieza a considerar la exportación como una estrategia prioritaria para su negocio.

El ministerio de Javier Gómez-Navarro en la última legislatura socialista cimentó las bases del nuevo modelo exportador que, posteriormente, materializó, impulsó y desarrolló el primer secretario de Estado de Comercio del PP, José Manuel Fernández Norniella (hoy presidente de las cámaras de comercio), con el Plan 2000 de Exportación. Un programa de noventa medidas, actualizadas y ampliadas en el Plan de Internacionalización durante la etapa de Juan Costa, y que ha permitido al sector exportador español diversificar mercados y sectores, sustituir la tradicional competitividad en precios por validad, diseño y servicio, propios de los países avanzados y reducir nuestra dependencia tecnológica del exterior.

Dos datos ilustran el cambio de una década. Hoy el 80% de las exportaciones españolas se dirigen a los países desarrollados de la UE y América del Norte, y un 65% son bienes de equipo, automóviles y semimanufacturas.