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Sevilla quiere recuperar el espíritu de la Expo

La cultura concebida como un negocio muy ligado al espectáculo es un concepto que comienza a cuajar entre políticos y empresarios. Una ciudad llena de magníficos monumentos no basta hoy día para garantizar y sostener la afluencia de visitantes. Sevilla ha sido la prueba. Una de las ciudades más bellas de España pierde turistas con cuentagotas. Una oferta basada en la Giralda, la catedral, la torre del Oro, el río Guadalquivir, la presunta gracia de sus habitantes y un casco histórico cuajado de iglesias, monumentos y bares de tapas ya no atrapan a los nuevos turistas internacionales. æpermil;stos piden, además, eventos especiales que justifiquen la visita

Sevilla cerró el ejercicio de 2003 con 300.000 pernoctaciones menos que el año anterior. Fue la única provincia andaluza, junto a Córdoba, también de interior, que experimentó un descenso del 1,7% en las pernoctaciones hoteleras. Se registraron 3,5 millones de pernoctaciones. El dato provocó la explosión de gran parte del sector turístico de la capital andaluza, que salió a la arena reclamando más apoyo público para ofertar eventos atractivos.

Pero la ciudad del Guadalquivir, del Sevilla y el Betis ha preparado una intrépida ofensiva para estar de nuevo en la primera división de los destinos turísticos culturales europeos. Tomando como referente el éxito de la Exposición Universal de 1992, cuando la ciudad recibió 40 millones de visitas de todo el mundo, la ciudad entera se ha lanzado a la aventura ilusionante de crear una agenda cultural para el próximo otoño digna de su entorno. El alcalde, Alfredo Sánchez Monteseirín, afirma sin disimulo que el objetivo de esta agenda cultural de primer nivel es retomar el 'espíritu de la Expo'. Y esta vez participan todos: Ayuntamiento, Junta de Andalucía, Diputación, artistas y un nuevo y pujante sector privado que comienza a sustituir al antiguo tejido empresarial sevillano y se compromete con el impulso de la ciudad. De esta forma ha nacido la Primera Bienal de Arte Contemporáneo de Sevilla (BIACS), que tendrá lugar en la capital andaluza a partir del próximo 23 de septiembre. Su puesta en marcha es la historia de un empeño conjunto de las fuerzas económicas, políticas y sociales de la ciudad, que por una vez han dejado de lado la dicotomía tradicional e ineludible de Sevilla: feria o Semana Santa. Personajes tan dispares como la galerista Juana Aizpuru, el empresario tecnológico Fernando Franco, la familia Joly, el catedrático de Derecho Constitucional Javier Pérez Royo o Fernando González de la Peña, del despacho de Garrigues, se encuentran entre los promotores o colaboradores de esta iniciativa, a través de la creación de una fundación. El objetivo: traer a Sevilla la vanguardia del arte contemporáneo en todos sus formatos: pintura, vídeo, performances, teatro experimental, teatro japonés, vídeos, óperas primas de cine y mil expresiones más. La ciudad pretende que para ver el último grito del arte universal haya que venir a Sevilla en otoño.

Sevilla perdió 300.000 pernoctaciones en el último año, un 1,7%

Pero, además, en las mismas fechas los visitantes se toparán con un festival internacional de música entre el 2 y el 12 de septiembre que tiene como plato principal la ópera Carmen, producida por la compañía estadounidense Opera Original On Site, especialista en producir óperas en sus escenarios reales. En este caso en las calles de Sevilla.

Pero habrá de todo: los mejores artistas flamencos alternando con orquestas como la Filarmónica de Nueva York, la Nacional de Rusia y con recitales de Rostropovich o el pianista Lang Lang.

'Los empresarios jóvenes tienen ya otra forma de pensar'

Juana Aizpuru, reconocida galerista internacional, tiene fama de luchadora. La bienal de arte contemporáneo fue en parte un empeño suyo. Y todavía sigue buscando hoy el dinero que le falta para que se haga realidad. Su personalidad ha logrado reunir a personajes dispares de la vida sevillana que de otra forma difícilmente habrían aunado sus esfuerzos. El éxito de la iniciativa demuestra de qué puede ser capaz la ciudad cuando deja de lado su rancia dicotomía.

Juana Aizpuru comenzó acercándose a 'empresarios jóvenes como Fernando Franco (presidente de Tecnológica) y comprobé que la situación había cambiado bastante y que los nuevos empresarios tenían otra forma de pensar'.

Así surgió el proyecto de la bienal. 'Desde el principio pensamos que había que involucrar también a las instituciones para darles protagonismo', añade.

La bienal será la segunda gran apuesta de la Consejería de Cultura tras el museo Picasso.

Clave: La senda de Barcelona

Un asesor cultural del Ayuntamiento de Barcelona comentaba hace unos meses en petit comité que si la Ciudad Condal tuviese la riqueza monumental propia que tiene la capital andaluza aumentaría la efectividad de los ya exitosos foros culturales anuales que organizan. El modelo que aplican los catalanes con el Fórum de las Culturas o el Año Gaudí es ya un referente de lo que debe hacer una ciudad europea moderna para atraer visitantes. La idea procede de Berlín.