Exportación

Japón admite la entrada de clementinas españolas tras siete años de negociación

España podrá exportar clementinas a Japón a partir de mañana, aunque no lo hará hasta el próximo mes de septiembre, ya que la autorización del Gobierno japonés, largamente esperada por el sector citrícola -se reclamaba desde hace al menos siete años-, ha llegado cuando la campaña está muy avanzada.

El Ministerio de Economía, a través de la Secretaría de Estado de Comercio, que dirige Francisco Utrera, confirmó ayer la publicación de la normativa que permitirá exportar las variedades de mandarina clementina y salustiana a Japón. En 1996 se autorizó la entrada de las variedades de naranja nável y Valencia-late, aunque con condiciones muy restrictivas en cuanto a inspecciones y cuarentena.

El presidente del Comité de Gestión para la Exportación de Cítricos, Octavio Ramón, confirmó que las condiciones serán las mismas para las mandarinas, con la presencia de un inspector japonés en el Puerto de Valencia y un alto riesgo de rechazo de todo el barco si aparece cualquier rastro de mosca del Mediterráneo en un contenedor.

Japón consume mandarina satsuma en grandes cantidades, que produce y que importa de Estados Unidos. Los productores españoles confían en conquistar el paladar de los japoneses con la clementina, muy superior en calidad a cualquier mandarina del mercado mundial, como ya se demostró con las exportaciones a Estados Unidos, donde paulatinamente ha ido superando en precio y en aceptación a las variedades locales.

Según Octavio Ramón, 'es una noticia estupenda que abre las puertas a un nuevo destino, pero no va a ser espectacular en los primeros años, como no lo fue en Estados Unidos, donde costó mucho alcanzar el éxito'.

La apertura del mercado japonés llega, además, en un mal momento para las exportaciones de cítricos españoles, debido a que la campaña no ha sido buena y a la debilidad del dólar. Debido a ello, las exportaciones a Estados Unidos han alcanzado la previsión de 50.000 toneladas, pero los beneficios han sido menores. A Japón, donde en la anterior campaña se enviaron 2.000 toneladas de naranjas, no se ha exportado este año por la caída del dólar.