Sindicatos

Fidalgo dispone del 60% de los delegados para controlar CC OO

En el congreso de abril habrá por primera vez tres listas a la ejecutiva

Nunca hasta la fecha se han presentado dos candidaturas a la secretaría general de Comisiones Obreras en un congreso confederal y todo apunta a que tampoco esta vez José María Fidalgo, que se presentará en abril a la reelección, tendrán rival. Será nuevamente el secretario general de Comisiones para el periodo 2004-2008.

Si bien Rodolfo Benito -el que fuera secretario de organización y de comunicación del sindicato entre 2000 y 2002, cuando fue cesado por Fidalgo- ha mostrado 'su disposición' a presentar su candidatura. Se ha asegurado, no obstante, de hablar de 'disposición' y no anunciar directamente su candidatura porque según aseguran todos los consultados 'nadie se presenta para perder' y Benito no tiene amarrados los apoyos suficientes para respaldarle.

La lucha de cifras está servida. El sector mayoritario está confiado porque cuenta con el respaldo de entre el 59% y 61% de los delegados del congreso, según sus cálculos. Estiman que los partidarios del sector crítico liderado por Agustín Moreno tienen el 24% de los apoyos y los seguidores de Benito entre el 17% y el 18%. Aunque este último hace otras cuentas y defiende que Fidalgo cuenta sólo con el 49% de la organización y los críticos con el 28%.

Los partidarios de ex número dos de CC OO -entre los que están el secretario general de Madrid, Javier López, como principal apoyo- y él mismo aseguran que su lucha contra Fidalgo y la mayoría que le respalda está estrictamente motivada por su desacuerdo con el modelo de hacer sindicalismo que tiene el actual secretario general.

No es eso lo que opinan los que apoyan a Fidalgo, para quienes Benito 'no tiene una propuesta diferente', sino que se trata de una 'lucha personal' en la que está intentando arrastrar a una parte del sindicato, y por ello no intentarán tender puentes con él.

Ante esta clara situación de división interna y con la seguridad de una victoria para Fidalgo, la actual dirección del sindicato piensa ya en el día después y en cómo recomponer esta situación en la que, por primera vez, en el congreso confederal concurrirán tres listas para la ejecutiva confederal: la de la mayoría, la de los seguidores de Benito y la del sector crítico de Agustín Moreno.

En esta estrategia de aunar voluntades tras el congreso, la mayoría estudiará ofrecer algún puesto de responsabilidad a alguien del sector crítico. Este sector tras catorce años en la 'oposición' vive ahora cierta división por parte de algunos que 'están cansados de estar fuera' y por ello podrían acercarse a la mayoría.

Diferencia con UGT

¦bull; En el año 2000, cuando CC OO celebró su anterior congreso confederal, ya era la primera central, pero sólo sacaba 1.934 delegados a UGT. Tras saldar la crisis interna en 2002 con el cese del secretario de organización, Rodolfo Benito, el sindicato dio el gran salto en la representatividad respecto a UGT hasta 6.500 delegados. Pero la presencia de ambos sindicatos está repartida.

¦bull; Dónde gana CC OO: Castilla y León, C.-La Mancha, Cataluña, País Vasco, Canarias, Madrid, Valencia, actividades diversas, banca, construcción, metal, química y textil, sanidad y comunicación y transporte

¦bull; Dónde gana UGT: Asturias, Aragón, Cantabria, Galicia, Baleares, , Rioja, Agroalimentaria, Administración pública hostelería y comercio. En enseñanza y Andalucía hay empate técnico.

Perfiles: Tres maneras de hacer sindicalismo

José MarÍa Fidalgo

El actual secretario general de CC OO cree que la sociedad y la economía han cambiado mucho en las últimas décadas y que los trabajadores han de adecuarse al cambio. Defiende la estrategia de negociación, y sólo acude a la confrontación para replicar a una negociación fracasada. Sitúa la creación de empleo y su calidad como primera demanda sindical, antes incluso que las demandas salariales, y defiende la autonomía sindical de todo movimiento político.

Rodolfo Benito

Tras el último congreso confederal en 2000 se convirtió en el número dos del sindicato, pero rápidamente empezó a discrepar de la política sindical de Fidalgo hasta que cesó. Se mostró en contra del acuerdo de pensiones, criticó que CC OO no apoyara a UGT para convocar una huelga general por la reforma laboral de 2001 y arremetió contra la decisión de no apoyar los paros promovidos por UGT en contra de la guerra.

Agustín Moreno

El líder histórico del sector crítico de Comisiones Obreras, Agustín Moreno, apartado de la dirección del sindicato desde hace catorce años, defiende un sindicalismo de confrontación de clase (con el empresariado) e institucional (con cualquier Gobierno), que considera que el reparto de la riqueza sigue siendo la primera batalla del sindicato y que debe producirse en la negociación de los convenios. Rechaza toda negociación con el Gobierno.