Unión Europea

La exportación se refugia en la UE ante la caída del área dólar

La sostenida apreciación del euro frente al dólar está impulsando el desvío de las exportaciones españolas hacia los países de la UE cuyo dinamismo ha permitido paliar la pérdida de mercado en EE UU y en el área de influencia de la moneda norteamericana.

Los últimos datos oficiales de la Secretaría de Comercio reflejan que el peso de la UE como destino de las exportaciones españolas ha aumentado hasta el 72,2% del total de nuestras ventas exteriores entre enero y octubre de 2003, casi un punto por encima del cierre de 2002.

Evolución aún más acusada en los 12 países integrados en la zona euro, que con 69.232,4 millones de euros aportan ya el 60,4% de nuestra exportación, frente al 59,2% de 10 meses antes.

Conscientes del grave riesgo que supone la excesiva concentración exportadora en muy pocos mercados, el Gobierno asumió, en el Plan de Internacionalización, el reto de corregir este desequilibrio tradicional de nuestro comercio exterior, que ahora se ve agravado por la pérdida de mercado en los destinos elegidos como alternativas de la UE.

Así, el peso de EE UU en el global de la exportación española ha caído del 4,4% al 4,1% en los últimos 10 meses, a pesar de la recuperación de la economía norteamericana. Mayor es la pérdida en Latinoamérica, con un descenso de ocho décimas, hasta el 4,3%; mientras que en Asia, con un retroceso de 0,4 puntos, el dinamismo de China ha sido insuficiente para compensar las caídas de Japón y de las economías desarrolladas del sureste asiático.

La última encuesta de coyuntura de la exportación reflejaba ya que el 44% de los exportadores españoles está perdiendo cartera exterior por el cambio del euro, y el secretario general de Comercio, Alberto Nadal, admitía el martes que el principal riesgo de la apreciación de la moneda europea reside en que pueda frenar la recuperación de Francia y Alemania y se reduzca nuestra exportación.

La propuesta de Aznar, cuestionada

La propuesta de Aznar de crear una zona de libre comercio entre Estados Unidos y la UE, presentada el martes en Washington, no es novedosa ni apropiada. Así lo considera la Comisión Europea, cuya portavoz de Comercio, Arancha González, afirmó ayer que 'el libre comercio, en el caso de EE UU y la UE, es un concepto del siglo XX. En el siglo XXI nuestros problemas no son de tipo arancelario, sino reglamentario; y para eso hay que trabajar muy duro, porque es mucho más difícil conseguir que las reglas entre EE UU y la UE, por ejemplo de control sanitario o fitosanitario, sean las mismas'.

La portavoz del comisario Pascal Lamy subrayó que la CE ya está trabajando en ese ámbito reglamentario 'para conseguir que nuestros estándares sanitarios para los alimentos sean reconocidos por los americanos o para que los estándares americanos en materia, por ejemplo, de organismos genéticamente modificados, sean aceptados por la UE'.

Por otro lado, 'los obstáculos de tipo tarifario', los aranceles, 'los estamos discutiendo en la OMC, que tiene un plazo mucho más cercano que el que algunos sugieren de 2015. Estamos intentando que esas negociaciones sobre eliminación de tarifas se terminen a finales de 2004 o como muy tarde en 2005', indicó.