Lunes de los fondos

Las comisiones de gestión y depósito reducen la rentabilidad final

No está claro que la inversión en fondos de fondos pueda ser más rentable que en una cartera diversificada de fondos. Las comisiones de gestión y depósito del fondo que se compra, y de los que éste tiene en la cartera, reducen la rentabilidad final.

Además, con el nuevo tratamiento fiscal de los fondos de inversión y la posibilidad de cambiar de fondo sin tener que tributar, una de las razones que apoyaban la existencia de los fondos de fondos, el tener una cartera diversificada y gestionada de fondos, ha perdido su vigor.

En general, las comisiones de gestión que se terminan pagando por un fondo de fondos suelen ser más altas que las que se pagan por una cartera diversificada de fondos convencionales. Hay que tener en cuenta que se pagan dos comisiones de gestión diferentes, una de forma directa al gestor del fondo de fondos y otra, indirectamente, a los gestores de los fondos en los que éste decide invertir. Lo mismo sucede con la comisión de depósito. Y esto, en numerosas ocasiones, puede llevar a que los fondos de fondos vayan en rentabilidad por detrás de los convencionales que están dentro de la misma categoría.

En España, desde su autorización, se han constituido casi 300 fondos de fondos, de los que un tercio adopta la forma de fondos de fondos internos (o que invierten en fondos del mismo grupo promotor) y el resto, algo más de 200, son fondos de fondos externos. La comisión anual media asciende al 1,45% para los fondos de fondos externos y a 1,25% para los internos.

La superior comisión anual que, en general, cargan los fondos de fondos se convierte muchas veces en la clave de la discusión en torno a esta figura, denostada por muchos. Eso ocurre, por ejemplo, en países como EE UU, y en ámbitos donde los partícipes dan prioridad, entre sus criterios de selección de fondos, a que tengan un TER (total expense ratio o ratio de gastos totales) bajo. Es decir, que el total de gastos cargados al fondo por la gestora represente un porcentaje lo más bajo posible sobre el patrimonio del fondo.

El seguimiento de este criterio adopta proporciones muy exageradas entre los clientes de los llamados discount brokers, donde el descuento de comisiones suele ser un atractivo fundamental. De ahí que el más afamado y exitoso de todos ellos, Charles Schwabb, anunciara en junio de 2002 que iba a proceder a la conversión de varios de sus fondos de fondos en fondos tradicionales. Al parecer sus clientes no soportaban el pequeño encarecimiento que representaba este tipo de estructura, convirtiendo su comercialización en un fiasco.

En el gráfico adjunto se observa una muestra de las comisiones más elevadas y más baratas entre los fondos de fondos externos radicados en España. Y en el cuadro, las rentabilidades mayores y menores para un plazo de tres años. De los 20 fondos más rentables en tres años, hay seis que tienen una comisión anual inferior al 1,02%.