CincoSentidos

Los abuelos ya tienen piso

Los jubilados ya no son ancianos. Hacen deporte, viajan, se enamoran... y exigen calidad de vida. Sin achaques o con ellos, cada vez son menos dependientes y demandan una seguridad sin tutelas. Quieren tener el médico cerca, el gimnasio a puerta de calle y un servicio de telealarma que les permita pedir auxilio cuando tienen un percance; pero se niegan a codearse con enfermos y mayores dependientes. Estos nuevos ancianos son malos clientes de las residencias geriátricas al uso. No suelen adaptarse y terminan por abandonarlas.

Un puñado de empresas especializadas en atención a mayores ha importado de Centroeuropa y Estados Unidos un producto inmobiliario diseñado especialmente para jubilados con alto poder adquisitivo. Se trata de complejos residenciales al uso, con pisos de una o dos habitaciones, pero con todos los servicios geriátricos complementarios. Sólo hay una condición para vivir en ellos: tener más de 55 años.

Las promociones, que están proliferando sobre todo en la costa, ofrecen un paquete básico de atenciones: médico y enfermera las 24 horas del día, limpieza, mantenimiento y reparaciones, piscinas de verano y climatizada, gimnasio, biblioteca, salón de actos, salas de estar y de juego, telealarma y seguridad y vigilancia las 24 horas del día.

Como optativos los servicios propios de un cuatro estrellas: restaurante y cafetería, lavandería y planchado, servicio de atención personalizada en el propio apartamento, rehabilitación, podología, peluquería y plaza de garaje, entre otras cosas.

Alquiler o venta

Estos pisos no son unos pisos cualquiera. Se han levantado sobre suelo dotacional y por tanto el coste de la promoción es inferior al de los apartamentos al uso. También las condiciones de acceso y residencia son peculiares y están sujetas a unos estatutos.

En Sensara se permitirá al anciano vivir acompañado con carácter permanente por personas mayores de 18 años; en Calendas Hispanas, sin embargo, el acompañamiento está restringido a cuatro días al mes, aunque las visitas no están reguladas.

Tampoco es homogénea la fórmula de pago. En el caso de Calendas Hispanas, la adjudicación de los apartamentos se realiza mediante un contrato de prestación de servicios por pago mensualizado. Los precios oscilan entre los 600 y los 1.600 euros por mes. Este complejo dispone además de una residencia geriátrica cuyo precio ronda los 2.400 euros mensuales.

Sensara en unos casos vende y en otros alquila. Los precios de venta oscilan entre los 120.000 y los 450.000 euros, los dúplex. Los pisos se pueden revender a precios de mercado con la única obligación de venderlos a mayores de 55 años.