Comercio exterior

España lideró la recuperación del comercio de la UE en 2003

La fortaleza sostenida del euro frente al dólar y otras divisas europeas, la ralentización económica en Francia y Alemania, los temores a la neumonía asiática y la caída generalizada de los precios de la exportación no han sido obstáculos suficientes para frenar el dinamismo de las empresas exportadoras españolas, que ha permitido a España situarse como el país líder de la UE en la recuperación de sus intercambios comerciales con el exterior.

En un año como el que está a punto de finalizar, caracterizado por la caída casi generalizada de las exportaciones de nuestros principales socios comerciales, las ventas españolas en el exterior registran una tasa de crecimiento interanual del 6% hasta septiembre (últimos datos oficiales disponibles), que contrasta con la caída del 1,8% para el conjunto de la UE, en datos de la oficina de estadísticas de la CE, Eurostat.

En términos reales, descontando las variaciones de los precios, que acumulan un descenso interanual del 1,2% en los nueve primeros meses, el crecimiento de la exportación española se eleva hasta el 7,3%, tasa que, como destacaba recientemente el secretario de Estado de Comercio, Francisco Utrera, supera en más del doble a la previsión de crecimiento del comercio mundial en 2003 que el Fondo Monetario Internacional (FMI) estima en el 2,9%.

La comparación con nuestros socios comerciales es también muy positiva para España. Los últimos datos facilitados por los respectivos organismos nacionales de comercio exterior muestran cómo el aumento del 5,5% alcanzado por las ventas españolas en el exterior entre agosto de 2002 y agosto de 2003 supera ampliamente el 3,2% de Alemania, el 2,4% de EE UU, mientras que Italia y Francia registran caídas del 1,1% y del 1,6%, respectivamente.

Destacable es también el hecho de que el crecimiento de las ventas a Francia y Alemania, los dos primeros clientes de España y destinos del 32% del total de nuestra exportación, ha sido del 8% y del 10,9%, ambos por encima de la media mundial y de la media de la UE, a pesar de la contracción de la demanda en ambos mercados.

Espectacular ha sido el incremento en China, donde las exportaciones españolas, inmunes a la epidemia de neumonía asiática, crecen un 47,8% hasta septiembre, pese a lo cual la cobertura de la balanza comercial bilateral, que arroja un déficit para España de 4.111,5 millones de euros, sigue siendo de sólo el 16,7%, una de las más pobres de todo nuestro comercio exterior.

El impacto de la revalorización del euro se limita, fundamentalmente, al descenso del 1,4% en las ventas a Estados Unidos, aunque sí ha tenido un efecto contraproducente al aumentar la concentración de nuestras ventas en los mercados de la moneda única que han pasado a representar el 60,6% de toda nuestra exportación, frente al 60,2% en 2002.

La demanda interna dispara las importaciones

Las importaciones españolas mantienen también unas tasas de crecimiento muy superiores a las de nuestros principales socios comerciales, reflejando la mayor fortaleza de la actividad económica y de la demanda interna. Así, frente a la caída del 2% que registra la media de importaciones de la UE entre enero y septiembre, las compras españolas en el exterior han crecido el 8,4% nominal. En la comparativa por países, sólo EE UU mantiene tasas superiores a las españolas. Las subidas del 12,3% en las compras de semimanufacturas y del 9,3% en bienes de equipo confirman la recuperación de la demanda de inversión.