Escándalo

El fundador de Parmalat ingresa en prisión por estafa

Tras un interrogatorio que duró casi seis horas, el fundador y ex presidente de Parmalat, Calisto Tanzi, fue arrestado ayer en Milán por orden del juez que sigue el caso.

El ex presidente y accionista mayoritario del grupo alimentario Parmalat permanecerá en la cárcel de Milán por decisión judicial tras haber sido sometido ayer a un primer interrogatorio. La orden de prisión preventiva fue firmado por el juez de primera instancia Gudi Piffer a petición de las fiscalías de Milán y Parma, que coordinan la investigación sobre las operaciones financieras ilícitas detectadas. Según el abogado de Tanzi, Michele Ributti, que se encontró con su cliente en la cárcel de San Vittore, este primer interrogatorio ha sido sólo de carácter 'genérico e introductorio'.

El fundador del grupo Parmalat, que permanecía en paradero desconocido desde que estalló el escándalo a finales de noviembre, fue detenido el sábado en Milán. Y ahora ha trascendido que estuvo en España antes de ser puesto a disposición judicial.

La detención de Tanzi coincidió con la decisión del Tribunal de Quiebras de Parma de declarar insolvente a la multinacional italiana. La suspensión de pagos permitirá a las autoridades judiciales decidir quién y cómo se cobran las deudas que mantiene la empresa.

La compañía está intervenida desde el 23 de diciembre. Ese día, el Gobierno Berlusconi aprobó un decreto-ley para salvar la sociedad. Su gestión se ha puesto en manos de un comisario extraordinario, Enrico Bondi, que en un plazo de 60 días deberá presentar al ministro de Industria italiano un programa de reestructuración. También se prevé la inyección de fondos, aún por determinar. El Ejecutivo italiano ha pedido a la UE que declare el estado de emergencia en el sector lácteo para que esa aportación no sea considerada una ayuda de Estado, pero la Comisión no ha dado aún una respuesta oficial. La gestión de la crisis de Parmalat va a ser una prueba para la doctrina comunitaria contra las ayudas de Estado.

La quiebra de la sociedad láctea ha atrapado a miles de inversores. æpermil;stos temen que Enrico Bondi, el comisario extraordinario encargado de reflotar la compañía, prefiera arreglar cuentas con las entidades acreedoras, a las que debe 2.000 millones de euros, antes que hacer frente al pago de los bonos, alrededor de 4.000 millones.

También está por ver las consecuencias que tendrá para Clesa, propiedad cien por cien de la multinacional italiana. Según el ministro de Agricultura, Miguel Arias Cañete, la 'crisis no tiene por qué afectarla, ya que su vinculación es sólo accionarial'. Sin embargo, su director general, Cristino García, ya ha adelantado que vería con buenos ojos una posible venta 'pues Parmalat lo único que nos proyecta ahora son sombras', ha dicho. Por el momento, tanto el grupo francés Danone como el suizo Nestlé han desmentido estar interesados en la adqusición de la empresa fundada por Calisto Tanzi.

Por otro lado, la Bolsa italiana teme que la crisis cause un efecto dominó en los mercados. Mañana se conocerá hasta que punto este escándalo ha afectado a la credibilidad del sistema empresarial italiano.

Calisto Tanzi: Fundador y ex presidente del grupo agroalimentario Parmalat

Calisto Tanzi abandonó la Universidad a los 21 años para hacerse empresario. Su familia poseía una tienda de manjares cerca de la estación de ferrocarriles de Parma y Tanzi se hizo cargo de ella cuando enfermó su padre. Con tan sólo 22 años fundó una pequena empresa para el abastecimiento de leche en aquella ciudad y prácticamente solo convirtió Parmalat en un grupo mundial. La compañía se registró en la Bolsa de Milán en 1990. A medida que crecía su imperio, Tanzi cultivó estrechos vínculos con banqueros, políticos y miembros de la iglesia. 'Los valores morales y cristianos son importantes, no el dinero', se había escuchado al magnate en más de una ocasión. Ahora se ha conocido que el ex presidente de la multinacional se incrementó el salario de 600.000 a 1,6 millones de euros en abril.

Quince años de irregulares contables

Hace un año, Parmalat valía en Bolsa más de 1.800 millones, hoy su capitalización se eleva sólo a 89, y la empresa se ha visto obligada a salir del Mib-30, el índice bursátil de referencia italiano.

El pasado 11 de noviembre Parmalat se desplomó en Bolsa más de un 8%, hasta 2,37 euros, después de que su auditor, Deloitte & Touche, se negara a aprobar las cuentas del primer semestre. El escándalo, sin embargo, estalló cuando la financiera estadounidense Bank of America negó la autenticidad de un documento que aseguraba fondos por valor de 3.950 millones de euros en una cuenta de una compañía off-shore, Bonlat, filial del grupo. La primera consecuencia de esta falsificación documental ha sido la decisión de Bank of America de querellarse contra la empresa italiana. Además, seis aseguradoras estadounidenses, acreedoras de la multinacional láctea, han solicitado poner bajo control las operaciones de dos sociedades del grupo en Islas Caimán, después de que ésta incumpliese dos pagos en bonos.

Sin embargo, y según las investigaciones de la magistratura de Milán, que el pasado 23 de diciembre tomó declaración al ex director financiero de la compañía, Fausto Tonna, la quiebra del grupo Parmalat se remonta a 1988. Tonna declaró que en ningún momento había tomado decisiones a iniciativa propia.

Ahora se ha sabido que el ordenador que sirvió para crear la falsa documentación fue destruido a martillazos, pero la Fiscalía de Milán considera que la documentación incautada servirá para dilucidar un agujero de al menos 10.000 millones de euros.