La familia Gil retoma el control del Atlético tras ampliar capital

La ampliación de capital iniciada hace tres meses y dirigida, en principio, a todos los abonados del Atlético de Madrid, ha concluido con un resultado distinto al previsto. Sólo dos accionistas han acudido a la ampliación: Enrique Cerezo, actual presidente del club, y la familia Gil.

La entidad tiene pérdidas de 37,5 millones

Los antiguos gestores del Atlético de Madrid han vuelto a recuperar el control del club después de que la Audiencia Nacional decidiera embargar el 95% de las acciones propiedad de Jesús Gil. Y lo han hecho con un mecanismo en principio bastante simple: una ampliación de capital por 14 millones de euros iniciada el pasado mes de octubre.

Gracias a la ampliación, el 95% del capital embargado por el juez ha quedado diluido en un 20% aproximadamente. Dirigida en principio a todos los abonados, ha sido suscrita sólo por dos accionistas: Enrique Cerezo, que ha pasado a controlar el 7,9% del club, y la familia Gil, que a través de diversas sociedades como Alhambra, Promociones Futbolísticas o Promociones Guadalquivir, controlan actualmente un 80% del capital del Atlético.

Los Gil han logrado sortear así una situación límite, en la que la Audiencia se llegó a plantear incluso una subasta de las acciones del Atlético. La situación financiera del club, sin embargo, sigue siendo delicada. En la junta de accionistas de hoy se presentarán las cuentas del Atlético hasta el 30 de junio de 2003.

La sociedad deportiva registró unos números rojos de 26,28 millones de euros sólo durante el pasado ejercicio. Estas pérdidas, sumadas a los 11,65 millones que había acumulado en los años anteriores, han llevado a las arcas a un patrimonio neto contable negativo de 19,7 millones.

La deuda también atenaza al club: en total, debe 80 millones de euros, de los cuales 50 millones se adeudan a la Agencia Tributaria y otros 30 al club AC Milan por jugadores como Javi Moreno, Fabricio Coloccini y José María Romero Jose Mari.

Tras la ampliación de capital, el club pasará a contar con un patrimonio neto de 4,45 millones. En enero se planteará en el consejo de administración llevar a cabo una reducción de capital de 29 millones para equilibrar el balance. La Ley de Sociedades Anónimas deportivas lo exige. æpermil;sta determina que el patrimonio de una entidad no puede ser inferior a la mitad del capital social.

Los responsables del club, no obstante, son optimistas respecto a su futuro. Miguel Ángel Gil Marín, director general, asegura que la próxima temporada el Atlético estará en equilibrio financiero y de tesorería.

Gil Marín, que ha fichado a expertos en contabilidad y marketing, afirma que la entidad presentará en enero un plan estratégico hasta 2009, año en el que expiran sus compromisos televisivos.

El plan, elaborado por el director comercial y ex director general del Estudiantes Guillermo Moraleda, establece reglas de ingresos y gastos, tanto en el fútbol base como en los contratos comerciales (programas de patrocinio con MBA, Coca-Cola o El Corte Inglés); grandes cuentas de gerencia, o las obras de infraestructura, como una nueva línea de palcos VIP en el estadio.

El club prevé el punto de equilibrio en 2004 y presentará un plan de negocio a 6 años