Informe Caixa Catalunya

La riqueza de las familias disminuyó en 2002 por tercer año consecutivo

La riqueza financiera de las familias disminuyó en 2002 un 6,3%, al igual que el año anterior (-0,1%) y en 2000 (-2,0%), debido al fuerte incremento del endeudamiento financiero y al descenso en el valor de las acciones, según constata un informe de Caixa Catalunya.

Esta entidad ha analizado la evolución de la riqueza de los hogares españoles en los últimos años y destaca que, a pesar de las caídas registradas en los años 2000, 2001 y 2002 citados, la riqueza financiera neta ha aumentado en 235.000 millones de euros en el periodo 1995-2002. Como causas principales del descenso de la riqueza financiera de las familias españolas el informe cita la crisis de los mercados bursátiles y la pérdida de valor de las acciones que las familias españolas compensaron con un aumento en los activos depositados en efectivo y en depósitos transferibles.

Los datos de Caixa Catalunya indican que el pasado año 2002 los activos financieros de las familias españolas aumentaron sólo 8.500 millones (0,8%) muy lejos de los incrementos de más del 10% registrados entre los años 1995 y 1999. Esta evolución moderada de los activos es dispar cuando se analizan los diferentes grupos que lo componen y así, el efectivo y los depósitos han registrado aumentos al pasar de 446.230 millones de euros a 482.214 millones en el 2002, mientras las acciones y otras participaciones han registrado descensos al pasar de 460.868 millones de euros en 2001 a 415.420 en el 2002.

Los activos de las familias invertidos en los mercados financieros representaron el pasado año el 36,6% del total de sus activos, un porcentaje menor que el registrado en 2001 (40,9%), pero este hecho no se debe a la retirada de los inversores sino a la pérdida de valor de las participaciones. Caixa Catalunya constata en el análisis de la situación financiera de las familias en el año 2002 el ¢fuerte crecimiento de los pasivos financieros (endeudamiento) motivado por el incremento de los préstamos¢. Así, esta partida pasó de 324.756 millones de euros en el 2001 a 373.303 en el 2002 que, no obstante, no ha implicado un aumento excesivo de la carga financiera para las familias ni ha significado un incremento de la morosidad gracias ¢al actual contexto de tipos bajos¢, afirma el informe.