Bolsas

Urbas revive la burbuja especulativa de los pequeños valores

El tradicional rally de fin de año se está centrando en unos cuantos valores. Pero no en los grandes, como manda la tradición, si no en un grupo de pequeñas compañías que no han dado que hablar a nadie durante años.

Tafisa abrió la veda. La fabricante de tableros de fibra se disparó a primeros de octubre sin motivo; pura especulación, según el dictamen de los analistas. En este momento la contratación de sus acciones, que pasó a la modalidad del mercado continúo después de la agitación que experimentó durante semanas, ha vuelto a la tranquilidad. Lo escalado entonces prácticamente se ha venido abajo, aunque el precio está todavía un 53% más alto que al cierre de 2002 (llegó a estar un 830% por encima).

La historia se repite ahora con Urbanizaciones y Transportes (Urbas). El pasado viernes puso en alerta al mercado al subir un 14,29%. El lunes sumó otro 87,50%. En esta ocasión la euforia se ha reducido antes y drásticamente.

El movimiento que dibujaron ayer las acciones fue muy llamativo. Comenzó la sesión con un alza del 40%. La compañía envió entonces una comunicación a la CNMV en la que reconocía 'desconocer las causas que han motivado tanto el incremento del volumen de negociado de sus acciones como de la revalorización sufrida por las mismas en las dos últimas sesiones'.

Curiosamente, poco después de la incursión de este hecho relevante, el organismo regulador recibía otro. Se trataba de Urbar y reconocía que la sociedad de capital riesgo Talde Gestión había lanzado una opa por el 100% de la compañía de ingeniería.

Coincidencia o no, lo cierto es que Urbas, que sólo difiere en una consonante con Urbar, comenzó a caer en picado y terminó la sesión con un recorte del 12,22% después de que se moviera todo el capital que tiene en Bolsa. Expertos apuntaron a la posibilidad de que algunos inversores se hubieran hecho eco de una especulación errónea, en la que se jugara con la posibilidad de una opa sobre Urbas en lugar de por Urbar.

Urbas, con sólo dos empleados, registró unas pérdidas de 22 millones en el último trimestre y un negocio cero, por los pleitos que tiene con Hacienda para renegociar el pago de los impuestos.

La burbuja especulativa alcanza también a General de Inversiones, Fastibex, Ercros, Service Point y Inbesós, que subieron ayer un 12% 27%, 3%, 6% y 5%.