Divisas

El negocio de cambiar euros, yenes y dólares

La cotización del euro que viene en este periódico no existe. Es una estimación hecha por especialistas a partir de los precios que manejan los principales intermediarios del mundo. El mercado de divisas es un mercado fragmentado, sin regulación donde no existe un cambio único y encontrar el dólar más barato requiere rebuscar hasta encontrar el mejor postor.

A la hora de comprar acciones, el inversor sólo tiene que elegir el precio y dar la orden. Pero si quiere hacer lo mismo con divisas, el mercado no existe más allá de una agenda de decenas de mesas de negociación que ofrecerán cada una un precio. Se mueven entre 1,2 y 3 billones de dólares al día, sobre todo en operaciones especulativas, y la rueda no para nunca. Cuando cierra Tokio abre Europa; horas después, EE UU, y vuelta a empezar en Asia. No hay descanso y tampoco existe una sede fija, ni un regulador nacional o supranacional que lo supervise. Se entiende, así, que el FBI tuviese que inventarse un fondo de alto riesgo y colar un topo en una mesa de negociación para poder destapar el fraude masivo descubierto la semana pasada.

Pero, si no hay un mercado central, ¿cómo se fija la cotización de la divisa? Cada intermediario crea mercado y ofrece un precio diferente dependiendo de la oferta y la demanda derivada del negocio que maneje. 'Lo normal es que si operas a través de una entidad financiera muy activa y con presencia en muchos países, logres el mejor precio' explica Ramón Esteruelas, de ING.

Cada intermediario fija su propio precio, dependiendo del volumen que maneje

El broker Advanced Currency Markets (ACM) estima que el 95% de las transacciones se realizan con fines especulativos. Los inversores tratan de anticipar la tendencia del mercado y para ello efectúan compras apostando por la subida o bajada de una determinada divisa. Es, por ello, un mercado extremadamente volátil.

Otros usan este mercado como cobertura frente a los riesgos que puedan suponer las fluctuaciones en los tipos de cambio. Por ejemplo, un exportador europeo que venda sus productos en EE UU y desee cubrirse ante la bajada del dólar puede hacerlo comprando contratos a un cambio fijo en un plazo determinado. Las empresas que invierten en extranjero son otro grupo que acude a este mercado, explica Carlos de las Morenas, de BNP Paribas.

Un inversor interesado en comprar divisas tiene varias opciones. Normalmente los grandes bancos son los que actúan de plataformas donde poder negociar. Las cajas también ofrecen estos servicios y además existen intermediarios que se dedican exclusivamente a efectuar este tipo de operaciones tanto por vía telefónica como por la Red.

La creciente movilidad entre fronteras ha dado lugar a otro tipo de intermediarios. The 4 Less Group, por ejemplo, es una compañía especializada en la compra de divisas para ciudadanos británicos que adquieren viviendas en Europa.

Una de las características del mercado de divisas es que existen cotizaciones tanto para la compra como para la venta. El diferencial entre los dos precios es lo que se denomina spread y cuanto menor sea, más atractivo resulta para el comprador. 'Cuando hay incertidumbre o justo antes de la presentación de datos relevantes se reduce el atractivo ampliando estos márgenes', explica Joan Bonet, de Credit Suisse. 'Simultáneamente, los intermediarios arbitran entre las diferentes entidades y al final hay un equilibrio porque alguien está comprando entre bancos'.

Existen dos tipos de operaciones principales en el mercado de divisas: al contado (spot) o a plazo (forward). Las del primer grupo tienen una duración máxima de 48 horas; en cambio, las segundas tienen una duración mínima de 72 horas y máxima de 6 meses y en ellas se debe pactar el plazo de antemano.

Las normas del sector

Los escándalos, un riesgo

El mercado de divisas mueve entre 1,2 y 3 billones de dólares al día. La enorme liquidez, sin embargo, no ha sido un impedimento para que se cometan irregularidades, como lo mostró la detención de 47 intermediarios por parte del FBI. Los expertos reconocen que los conflictos de interés son posibles, especialmente en aquellas casas sin ningún tipo de supervisión.

La función del Banco de España

No existen requisitos previos para establecer una casa de intermediación y operar en el mercado de divisas. Cada país, sin embargo, suele tener algunos mecanismos de control. En España el Banco de España supervisa los controles internos y el tratamiento contable de las entidades financieras para limitar los riesgos derivados de estas operaciones.