Operadoras

Las telefónicas limpian 127.000 millones de la factura de la burbuja

Los buenos resultados presentados por casi todas las grandes operadoras del Viejo Continente en el tercer trimestre y la prodigalidad en las remuneraciones millonarias a los accionistas no serían posibles sin el paso previo de las compañías por un riguroso proceso de adelgazamiento. Y en una clínica de las caras.

Hace tres años, todo recurso disponible tenía ya asignado su destino: la reducción de la abultada deuda. Ahora, las circunstancias han cambiado y las operadoras muestran orgullosas sus beneficios y dividendos para convencer al mercado de que han hecho los deberes y han saneado sus balances.

La carrera de adquisiciones de compañías al precio que fuera y la compra de licencias de nuevo móvil a precios millonarios dejó a las siete principales representantes del sector en Europa -Vodafone, Deutsche Telekom, Telefónica, France Télécom, Telecom Italia, BT y KPN- con casi 318.000 millones de euros de deuda. Eran los tiempos en que Deutsche Telekom y France Télécom rivalizaban entre ellas para ver cuál de las dos lideraba la clasificación europea de empresas más endeudadas.

BT y KPN son las compañías que más han reducido sus abultados pasivos

TELEFÓNICA 7,09 0,20%

Tres años y 80.000 millones de euros de pérdidas después, el endeudamiento se ha reducido drásticamente. Con los datos de cierre de septiembre -junio, en el caso de France Télécom-, las operadoras suman 190.800 millones de euros de endeudamiento. Por el camino se han quedado más de 127.000 millones de pasivo, casi el 40% del total en los tiempos de la burbuja.

Las más aplicadas han sido BT y KPN, claro que también fueron las que más vieron comprometida su viabilidad por la deuda. Ampliaciones de capital históricas, venta de activos y segregación de negocios han permitido a la británica rebajar un 74% su endeudamiento, mientras que la holandesa está cerca del 60%.

Telefónica y Telecom Italia

Telefónica y Telecom Italia están en la parte media de la tabla. Han reducido bastante su deuda, pese a que nunca estuvieron en posiciones de riesgo y de que no tienen el inestimable respaldo del Estado en caso del recurso a una ampliación de capital.

Curiosamente, las dos compañías que han ajustado menos su pasivo -con la excepción de Vodafone- son las más endeudadas -antes y ahora- en términos absolutos. France Télécom y Deutsche Telekom siguen arrastrando un importante lastre y no porque no hayan acudido al mercado en busca de financiación o hayan vendido un buen número de activos.

Y mientras el sector en pleno se afanaba en la reducción de deuda y la venta de activos, Vodafone iba justo en dirección contraria. No sólo no ha vendido, sino que ha seguido creciendo con adquisiciones y su rebaja de pasivo se queda en el 7%. Claro que ahora también se ha quedado sola como única de las grandes que sigue en pérdidas. Porque además de no reducir deuda, tampoco ha limpiado el fondo de comercio de las adquisiciones realizadas en plena burbuja, así que la amortización lineal de este activo intangible se lleva semestralmente 11.000 millones de euros y la conduce directamente a números rojos.

La buena actitud de las operadoras ha tenido su reflejo en Bolsa. Después de tres años de una caída que parecía no tener suelo, las acciones han remontado y el índice Stoxx de telecos sube un 12,55% en lo que va de año.

Deutsche Telekom

Fue durante un tiempo la compañía más endeudada de Europa, pero sólo hasta que France Télécom la superó. La llegada del nuevo presidente, Kai-Uwe Ricke, marcó el inicio de la recuperación, con drásticos saneamientos para limpiar activos deteriorados y un plan de venta de activos. El ajuste ha dado sus frutos y la compañía lleva nueve meses en beneficios.

France Télécom

El calificativo de histórico es aplicable a casi todo lo que ha hecho France Télécom en los últimos años. Su deuda es la más elevada, sus pérdidas acumuladas son las más cuantiosas y su plan de choque es el más intenso. Con estos precedentes, no es extraño que la ampliación de capital de 15.000 millones lanzada por el presidente, Thierry Breton, sea también histórica.

Telefónica

Los planes de recorte de deuda de la operadora española han sido menos intensos que los de sus homólogas europeas. Telefónica ha limpiado sus operaciones de UMTS en Europa, ha vendido activos no estratégicos, está colocando activos en el mercado y ha emitido participaciones preferentes. Sus pérdidas han sido menos intensas que las de sus rivales.

Recetas para aliviar la crisis

1 La ingente cantidad de deuda que amasaron las operadoras europeas sorprendió a propios y extraños. Pero si la suma total superó las previsiones de la gran mayoría de los analistas, también la velocidad de la reducción lo está haciendo. Y es que las compañías han utilizado todos los recursos a su alcance para recortar el endeudamiento y no embarcarse en negocios que requieran inversión.

2 La ampliación de capital ha sido el recurso más fácil para obtener recursos. Sin embargo, las compañías han tenido que esperar a que el mercado recuperara parte de su confianza en el sector y estuviera dispuesto a comprar acciones. Más fácil lo han tenido las operadoras que, como France Télécom o KPN, tienen al Estado en su capital. El Gobierno se ha convertido en su principal valedor. Otras, como BT, no han tenido tanta suerte.

3 La venta de activos ha formado parte de todos los planes de choque. Los inmuebles han sido los primeros en salir de la cartera, acompañados de los activos no estratégicos e incluso de algunos que sí formaban parte del negocio central de las compañías. La más aplicada en este campo ha sido BT, que incluso ha llegado a desprenderse del negocio del móvil con la segregación de Mmo2. No logró ningún ingreso con ello, pero con la separación de la matriz la filial celular se llevó su deuda.

4 Los recortes de inversión y plantillas también han estado a la orden del día, así como la paralización de negocios que requirieran muchos desembolsos. A la vez, se ha potenciado la rentabilidad de actividades como los móviles o Internet. Estas medidas no reducen deuda, pero permiten no distraer recursos, concentrarlos todos en la generación de caja y usar ésta para enjugar pasivo.