Ibex 35

Retrocesos limitados a pesar del cúmulo de malas noticias

Pocas veces los mercados marcan máximos con tan poca convicción como lo hicieron la semana pasada: por los pelos, sin volumen y casi pidiendo disculpas por superar los niveles de principios de septiembre. Dada esta circunstancia, y teniendo en cuenta las malas noticias que han atacado a los mercados durante la semana desde los dos frentes más sensibles -escándalos financieros y terrorismo-, el 2,04% que ha cedido el Ibex en la semana puede darse incluso por bueno.

Amaneció la semana marcada por las bombas y se ha cerrado igual. Los ataques terroristas del fin de semana pasado provocaron, en el Ibex 35, la mayor caída de los últimos cinco meses, y aunque los últimos atentados de Estambul el jueves no tumbaron los mercados, sí acentuaron el nerviosismo de éstos.

En medio se coló el caso del fraude masivo en el mercado de divisas y el agravamiento del de los fondos de inversión. Pero en las cuatro sesiones posteriores al lunes los mercados no bajaron más.

Este comportamiento confirma lo que algunos expertos llevan tiempo apuntando vista la insensibilidad de los índices a las noticias económicas y empresariales: los gestores están a gusto donde están y no tienen intención de moverse de su sitio, a no ser que estén obligados por las circunstancias. No hay apetito comprador. No lo había antes del rosario de atentados y, después, mucho menos. Pero, y esto lo acaban de demostrar los mercados, tampoco hay muchas ganas de vender.

La semana entrante, además, está marcada por la festividad de Acción de Gracias de Estados Unidos, celebrada el jueves, que reducirá la actividad al mínimo el viernes. Con todo, el periodo será relativamente prolijo en la publicación de cifras económicas. Cifras que, si no hay nuevos ataques terroristas, parecen el único factor capaz de sacar a los mercados de la tendencia horizontal a la que estarían condenados.

La Fed se quita de en medio

Nadie, o al menos muy poca gente, se ha dado por aludida, pero en la semana bursátil que se cerró ayer diferentes responsables de política monetaria de la Fed han pronunciado 11 discursos. Cual martillo pilón, en todos ellos han reiterado que los tipos de interés no subirán a pesar de que la economía, tal y como se espera, se fortalezca en los próximos meses. Un mensaje muy a favor de los mercados que, sin embargo, ha sido solapado por el miedo de éstos al terrorismo y otras malas noticias.

Estos comentarios quitan algo de relevancia a la reunión del comité de mercado abierto que se celebra el 9 de diciembre y que algunos expertos habían marcado con tinta roja, pues podía suponer un cambio de sesgo sobre las perspectivas futuras de los tipos de interés. Las declaraciones de los responsables del banco indican que no será así y que la Reserva Federal, por el momento, seguirá dejando vía libre a las Bolsas.