Porcelana

La familia Lladró abandona la gestión de la compañía

Los Lladró han optado por cortar de raíz las desavenencias familiares, repartiendo proporcionalmente los puestos del consejo y profesionalizando totalmente la gestión, de manera que ningún miembro de la familia ocupará cargos directivos, según explicó ayer el presidente del grupo, Juan Vicente Lladró. El máximo ejecutivo será José María Sanz, que lleva más de 30 años en la compañía.

Los tres hermanos fundadores de Lladró decidieron abandonar todos sus cargos el pasado mes de septiembre y seis de sus 10 hijos -dos de cada hermano- formaron el nuevo consejo junto a José María Sanz. El pasado martes fueron elegidos consejeros independientes Rafael Fraguas y el presidente de Nutrexpa y consejero del BBVA Ignacio Ferrero. Los Lladró sí continuarán en funciones representativas. Según el presidente del grupo, 'la presencia de tres independientes es muy sana, porque se rompe la endogamia'.

Juan Vicente Lladró admitió que algunos de los miembros de la segunda generación podrían vender sus acciones, aunque de momento, sólo su prima Rosa María ha manifestado su deseo de vender. Por este motivo, el grupo Lladró solicitó una valoración de la compañía a Deloitte & Touche, que la estableció en 623 millones de euros. Si Rosa María u otros miembros de la familia venden, tendrían derecho de adquisición preferente primero sus hermanos, luego sus primos y después la compañía para autocartera, antes de poder entrar accionistas de fuera.

Los cambios en la cúpula de Lladró han venido acompañados de nuevas líneas de producto, entre las que destacan los de compra por impulso como los complementos de porcelana -broches, colgantes- y las velas perfumadas que fabrica una empresa francesa. Lladró está ensayando productos de decoración con otros materiales, como el cristal, aunque no los lanzará antes de 2005. Además, ha ampliado su catálogo con colecciones de figuras diferentes de las que le han dado la fama.

Juan Vicente Lladró explicó que las pérdidas registradas en 2002 -5,3 millones-, las primeras en 40 años de historia de la empresa, se debieron al impacto negativo de las inversiones bursátiles y a las dotaciones por la inversión de 11 millones en Terra Mítica. La porcelana, que supone más del 50% del negocio del grupo, obtuvo beneficios, aunque pasa por un mal momento por la baja cotización del dólar. 'Este año no habrá pérdidas', aseguró Juan Vicente Lladró.

La plantilla de Lladró se ha recortado en 119 personas en 2003, de un total de 2.020, debido a jubilaciones, bajas voluntarias y finalización de contratos. La empresa desea recortar aún más los costes, pero esperará al otoño de 2004 para decidir cómo.

Escaparates en 3d

El proyecto de abrir 50 tiendas propias en cinco años, con una inversión de 40 millones de euros, 'se está desacelerando', según Juan Vicente Lladró, ya que la empresa estudia sustituir la tienda tradicional por establecimientos más pequeños dotados de tecnología en tres dimensiones para mostrar en los escaparates mayor variedad de figuras. 'Es un proyecto muy interesante que está en fase de investigación', afirmó Lladró.