Reglamento

Bruselas impulsará la fusión de mutuas en Europa

La Comisión Europea prepara un estatuto europeo para las mutualidades, el primer marco jurídico propio del que gozará este tipo de sociedades. La CE asegura que el nuevo instrumento ayudará a fomentar y preservar un modelo empresarial que ya tiene más de tres millones de empleados en Europa y que, sólo en sanidad, ofrece cobertura a más de 120 millones de ciudadanos.

En España existen más de 200 mutuas con una plantilla superior a las 20.000 personas. Firmas tan importantes como las aseguradoras Mapfre Mutualidad (matriz del Sistema Mapfre, primera del país), Pelayo, Fiatc o entidades que cubren accidentes de trabajo como Fremap o Asepeyo se definen a sí mismas como mutuas, un modelo de organización que se propaga entre las profesiones liberales y que resulta casi imprescindible para los trabajadores por cuenta propia.

La propuesta de estatuto distingue entre mutualidades que se dedican a la previsión social y aquellas mutuas que ejercen otro tipo de actividad. Aunque en varios países no existe esta distinción.

'Las mutuas', se asegura en la CE, 'han crecido considerablemente en sus feudos históricos: seguros, previsión, salud y banca'. Pero la internacionalización de la economía y el aumento de la competencia en todos esos sectores 'amenaza con desvirtuar los principios de origen de este tipo de sociedades'.

El proceso de desmutualización ha sido especialmente agudo en el Reino Unido, hasta el punto de que el Gobierno británico quiere frenar legalmente el proceso. Bruselas espera que un Estatuto europeo permita a las mutuas alcanzar una dimensión continental y aprovechar el potencial de un mercado único de 500 millones de personas.

'Las mutuas llevan más de 20 años esperando este instrumento jurídico', indica el Departamento de Empresa de la Comisión Europea, dependiente del comisario Erkki Liikanen. Pero la Comisión reconoce que la iniciativa despertaba hasta ahora serias reticencias en algunas organizaciones de mutuas, temerosas de abrir a la competencia una actividad reservada tradicionalmente a las sociedades de carácter nacional o, incluso, local. La actual presidencia italiana de la UE tampoco ha favorecido los avances del futuro estatuto. La CE ha iniciado un periodo de consultas con el sector.

Todos los Estados de la UE disponen de normas detalladas sobre las actividades que pueden realizar las mutuas, aunque no regulación específica de este tipo de sociedad. Bruselas considera que este limbo jurídico impide a estas entidades explotar todo su potencial, sobre todo en actividades transfronterizas. 'Las mutuas que desean colaborar con las de otros países deben buscar una figura legal distinta, porque no existe el concepto de mutua transnacional', indican fuentes del departamento de Liikanen.

Reparto de fondos

'Un estatuto europeo resulta fundamental para facilitar o en muchos casos hacer posible el desarrollo de estas actividades transnacionales', afirma la CE.

Bruselas también apunta al sector de transportistas por carretera como un candidato idóneo a constituir mutuas europeas que asuman, por ejemplo, los gastos de defensa y recurso ante sanciones en diferentes Estados, con independencia del país de origen del camionero.

El estatuto europeo sería optativo, porque las disposiciones nacionales seguirán aplicándose a las mutuas que sólo operen en un país. El estatuto no modificará, en ningún caso, los regímenes obligatorios de seguridad social en cada Estado miembro.

Las mutuas europeas podrán nacer bien por fusión de sociedades ya existentes, bien por iniciativa de un cierto numero de personas. El estatuto respetará la práctica habitual en muchas mutuas de ponderar el voto de los miembros según su participación en la actividad mutual. Falta por definir la regulación del reparto, en caso de liquidación, de los fondos acumulados por una mutua, el punto más conflictivo de la regulación.

Uno de los objetivos es evitar que estas entidades se conviertan en sociedades anónimas

Reticencias. Un modelo mal visto en Europa del Este

Las mutuas podrían ser muy útiles, según la Comisión Europea, en los antiguos países del bloque soviético, donde las reformas del sistema sanitario público han dejado sin asistencia a una parte de la población. Las mutuas, sin embargo, despiertan serias reticencias en la mayoría de los países de Europa central y del Este que el próximo 1 de mayo ingresarán en la Unión Europea. 'Se identifican equivocadamente con la colectivización estatal y la planificación burocrática centralizada', afirma la Comisión Europea. Sólo en Hungría, Polonia y Rumania se han realizado algunas experiencias piloto.

Radiografía. Pyme, francesa y especializada en finanzas

Los datos comparativos (de 1998) que maneja la Comisión Europea sobre la actividad mutual en ocho países europeos (entre ellos España) revelan que su presencia más importante se produce en el sector de la 'intermediación financiera'. En Francia, por ejemplo, las mutuas copan el 50% del mercado de seguros del automóvil, y en Alemania el 22% de todas las pólizas aseguradoras. Francia, con 2.063 mutuas y más de 130.000 empleados lidera un sector cuyo peso en términos económicos es, sin embargo, bastante pequeño. La mayoría de las mutuas son empresas pequeñas con menos de 10 empleados.

Estabilidad. Una vacuna contra las crisis bursátiles

La participación en una mutua se realiza mediante el pago de los servicios prestados, no por la compra de una participación de capital. Las mutuas no cotizan en Bolsa, ni están expuestas a una OPA ni a la exigencia de retribuir al inversor. A diferencia de otros modelos de previsión o de ahorro colectivo, estas sociedades, según la Comisión Europea, sólo se ven afectadas muy levemente por las crisis bursátiles, 'por lo que desempeñan una función amortiguadora en esos momentos'. Los directivos de las mutuas pueden concebir sus planes, además, con una visión de largo plazo poco habitual en otro tipo de empresas.