ALCA

Los países americanos logran un acuerdo de mínimos para crear el área de libre comercio

Los representantes de 34 países de América aprobaron anoche la Declaración de Miami, un compromiso "flexible" y de mínimos para seguir las negociaciones que permitan crear el Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA) en 2005. Ante el consenso alcanzado y la decisión de no ir más allá en la negociación de los puntos más conflictivos, la reunión se dio por concluida un día antes de lo previsto.

En conferencia de prensa al término de la reunión, el representante de Comercio Exterior de Estados Unidos, Robert Zoellick, indicó que "terminamos el trabajo antes de lo previsto (...) porque aprendimos la lección de la OMC en Cancún". Con ello se refería a la conclusión anticipada de la Conferencia Ministerial celebrada el pasado septiembre el esa ciudad mexicana por 146 países de la Organización Mundial de Comercio (OMC), que terminó en fracaso.

"Lo que hemos logrado es algo que ya tenemos escrito. Hay un punto a partir del cual tratar los temas agrícolas", afirmó en la conferencia de prensa el canciller brasileño, Celso Amorim. Precisamente, "el tema agrícola es algo en lo que estamos negociando", indicó Zoellick, quien aseguró su compromiso a reducir los subsidios ¢y también trabajar en lo que se refiere a acceso a mercados".

La Declaración de Miami recoge que los países intentarán " desarrollar obligaciones y derechos comunes y equilibrados aplicables a todos los países". Agrega que las negociaciones incluirán el área de acceso a mercados, agricultura, servicios, inversión, propiedad intelectual, políticas competitivas, subsidios y legislación anti dumping, entre otras. Estos ámbitos quedan, por tanto, fuera del acuerdo.

Varias velocidades

Según el texto pactado, en septiembre del 2004 se debe llegar a un acuerdo sobre el punto de los accesos a los mercados y se deja, en definitiva, la puerta abierta para una puesta en marcha a varias velocidades de un ALCA menos ambicioso del concebido en su origen.

La Declaración facilitará que cada país negocie particularmente los temas más difíciles, lo que ha sido criticado por ser un "compromiso de mínimos" y lejos de la idea original del ALCA, puesta en marcha en Miami en 1994, en la I Cumbre de las Américas, y que debería entrar en vigor en enero del 2005.

Mientras los ministros ultimaban la Declaración de Miami, miles de personas en representación de sindicatos y otras organizaciones contrarias al libre comercio y a la globalización se manifestaron pacíficamente por el centro de la ciudad. Al final de la manifestación se registraron algunos enfrentamientos de grupos reducidos con la policía, que durante toda la semana ha controlado de manera rigurosa la seguridad.