Escándalo

Jodorkovski dimite de la presidencia de Yukos desde la cárcel

El empresario ruso Mijail Jodorjovski ha anunciado hoy desde la prisión en que se encuentra que abandona su puesto de presidente de la petrolera Yukos, la mayor de Rusia. Jodorjovski se encuentra recluido desde hace diez días, acusado de fraude y evasión fiscal.

"Me voy de la compañía. Estoy seguro de que el equipo unido de ejecutivos de alta profesionalidad, con apoyo del consejo de directores, podrá cumplir con éxito la tarea de universalizar los negocios de Yukos-Sibneft", señala Jodorkovski en un comunicado difundido por la agencia Interfax y confirmado por el vicepresidente de la compañía, Alexandre Chardine.

La detención y encarcelamiento de Jodorkovski, así como el posterior embargo del paquete de control de las acciones de Yukos, ha provocado un gran escándalo en Rusia, con desplomes en la Bolsa y repercusiones políticas en el propio Kremlin.

La dimisión de Jodorjovski podría servir ahora para clamar las aguas en Rusia, que bajan turbias desde que se decidió su procesamiento. El caso tiene no sólo ramificaciones económicas, sino también políticas. Los oligarcas contrarios Vladimir Putin, han hecho del proceso contra Jodorjovski su ocasión de derribar al presidente y hacerse con el Gobierno en las elecciones del próximo año. Incluso se especula con la posibilidad de que su candidato fuera el propio Jodorjovski.

Origen de la crisis

La crisis se desencadenó cuando Putin decidió destituir el 31 de octubre al jefe de su administración, Alexandr Voloshin, quien no había ocultado su oposición al acoso judicial lanzado contra Yukos el pasado verano y que finalmente llevó al encarcelamiento de Jodorkovski. La oposición liberal rusa calificó la detención del magnate como parte de una campaña del Kremlin destinada a cortar de raíz las ambiciones políticas de Jodorkovski, en particular, y de cualquier empresario, en general. Otras opiniones señalaron la voluntad de Putin de crear una macrocompañía petrolera estatal que se convierta en el buque insignia de la estrategia energética de Rusia en el mundo, a costa de las firmas privadas.

La caída de Voloshin fue interpretada por esos mismos sectores como el "fin del liberalismo" en el seno del Kremlin y una victoria de los llamados "burócratas con galones", integrados por antiguos miembros del servicio secreto ruso llegados al poder con Putin. Jodorkovski resaltó en su declaración ante los tribunales los logros de los gestores que, bajo su dirección, convirtieron a Yukos en la "compañía más eficaz" y "transparente" de Rusia, la primera petrolera del país.

"El éxito sin precedentes de la petrolera Yukos no tiene parangón en la historia empresarial rusa e internacional", agregó el magnate. Según Jodorkovski, en los próximos años (tras la reciente fusión de Yukos con Sibneft, cuyo consorcio se convierte en la quinta petrolera del mundo) se planteaba el objetivo de "crear una compañía energética internacional, que fuera uno de los líderes de la economía mundial".

Sin embargo, "la situación actual me obliga a renunciar a los planes de participación personal en el desarrollo de la compañía Yukos-Sibneft, pues como directivo debo hacer todo lo posible para salvar al colectivo laboral del golpe dirigido contra mí y mis socios", añadió.