Opa

Total mantendrá el pulso con Botín y descarta una contraopa por Cepsa

El martes se agota el plazo para que Total haga uso de su derecho a lanzar una contraoferta por Cepsa, tras serle autorizada al SCH la oferta formulada el 26 de septiembre. Pese a los rumores, el grupo francés ha descartado esta posibilidad y ha decidido atrincherarse en la compañía, cuyo consejo se reúne esta mañana para dar una respuesta a la opa.

Todo está listo para que los 19 miembros del consejo de administración de Cepsa (incluido su presidente, Carlos Pérez de Bricio) se reúnan hoy para debatir y pronunciarse sobre la opa lanzada por el SCH por el 16% del capital. Mientras tanto, distintas fuentes ligadas a la operación descartan definitivamente la posibilidad de que Total lance una contraoferta, para la que tendría de plazo hasta el próximo martes.

Pese a los rumores que apuntaban en este sentido, el principal accionista de Cepsa, con el 45% del capital, no va a utilizar esta vía, sino la de la resistencia. Total ha denunciado al SCH, segundo gran accionista con el 20% del capital, ante un tribunal de arbitraje holandés por incumplir los pactos que le ataban a sus socio francés desde los años noventa. En virtud de los mismos, los socios no pueden comprar o vender sin mutuo acuerdo. Fuentes jurídicas señalan que un arbitraje como éste puede durar varios años. Total ha pedido a esta institución que inmovilice las acciones del SCH y las que pueda comprar a través de la opa.

Los responsables de Total han decidido mantener el pulso y están convencidos de que a largo plazo la operación puede resultar muy costosa a la entidad que preside Emilio Botín. Aunque el grupo mantendrá hasta el final su recurso al arbitraje, no parece dispuesto a poner trabas a la opa, ni exigiendo a la CNMV que la paralice cautelarmente ni declarándola hostil en el consejo de la petrolera que se reúne hoy. Además, las partes mantienen conversaciones para disolver la sociedad común, Somaen Dos, a través de la cual el SCH tiene su paquete de acciones de Cepsa, Total un 8,3%, y Fenosa, su 5%. De no producirse la liquidación, la eléctrica no podría vender sus acciones, tal como es su deseo. El tercer gran accionista, el grupo de Emiratos Árabes IPIC declaraba recientemente en Londres que no acudirá a la opa.

Escenario tras la opa

Salvo sorpresas por parte de terceros, el escenario que se avecina tras la opa es la de una compañía participada en un 45% por Total y en un 36% por el SCH, si éste alcanza el máximo. El banco ya ha anunciado su intención de reclamar mayor número de consejeros, pero nunca más de la mitad. Fuentes conocedoras de la operación aseguran que Total está dispuesto a asumir esta situación al entender que, 'en cualquiera de los casos, se espera profesionalidad por ambas partes para poder seguir gestionando la compañía'. El contencioso en Holanda será 'una espada de Damocles que pesará sobre Botín'.

En Total mantienen que la Ley de Transparencia en la que se ha apoyado el SCH para cancelar sus compromisos, es un caso insólito en Europa. Sólo existe alguna semejanza con la norma italiana que, en cualquier caso, ofrece mayor seguridad jurídica y da plazos largos para la disolución de los acuerdos.

Una reunión de alta tensión

Total tiene nueve representantes en el consejo de Cepsa, todos ellos franceses, excepto José Luis Leal, presidente de la AEB. Por su lado, el SCH cuenta con cinco miembros: Alfredo Sáenz, Juan Rodríguez Inciarte, Fernando de Asúa, Antonio Basagoiti y Ernesto Mata (nombrado por Fenosa). Además, en el consejo hay dos representantes del grupo árabe IPIC (que tiene un 10% del capital) y dos independientes: Demetrio Carceller y Carlos de Borbón Dos Sicilias. El presidente, Carlos Pérez de Bricio, representa, según el pacto que el SCH da por roto, a todas las partes.