Fiscalidad

Las acciones de Antena 3 que da Telefónica, libres de impuestos

El accionista particular de Telefónica más agraciado en el reparto del 30% del capital de Antena 3 recibirá, como mucho, cinco acciones gratis. De salida, el precio de cada acción rondará los 25,2 euros. Así que el más afortunado tendrá un regalo valorado en unos 126 euros, fluctuaciones de la subasta aparte.

Si se compara con las mantelerías o los juegos de sartenes que regalan las entidades bancarias por abrir un depósito, la dádiva de Telefónica es pecata minuta. Pero si la comparación se hace con los últimos dividendos del mercado, la cosa cambia. Por ejemplo, para recibir 126 euros en dividendo bruto del Banco Popular habría que tener una cartera de unos 14.000 euros. El accionista de Telefónica tiene una ventaja añadida frente a otros colegas que reciban un dividendo puro y duro. Esta entrega de acciones de Antena 3 se realiza con cargo a la prima de emisión de la sociedad. Por tanto, en el momento de la entrega, la tributación para el inversor es cero y libre de impuestos.

Pero la mano de Hacienda no se queda quieta. El importe con el que cada accionista de Telefónica resulte agraciado reduce automáticamente el valor por el que compró sus títulos de Telefónica. Así, realmente, se produce una tributación diferida al momento en que el inversor decida deshacerse de su cartera de Telefónica.

Si el accionista vende las acciones de Antena 3, aunque sea el mismo día de la adjudicación, también deberá utilizar el valor de reparto de estos títulos para reducir el valor de los de Telefónica.

Tras la venta de las acciones de Antena 3, el inversor experimentará una ganancia de patrimonio o una pérdida según le haya ido. Los gastos de la operación, esto es las comisiones, se suman o al valor de compra o al de venta. Desde el punto de vista financiero, las comisiones podrían comerse la ganancia, pero fiscalmente son gastos. Si la venta se produce el día del reparto o antes de que acabe el año, se incluirá en el IRPF de junio de 2004.

Este regalo en acciones nada tiene que ver con otros regalos como las acciones liberadas, esto es, las entregadas sin precio. Sin embargo, actúan, desde el punto de vista del IRPF del inversor particular de forma semejante, ya que modifican el valor de compra de la cartera que da derecho a recibir la remuneración. Algo que también ocurre con la venta de derechos de suscripción.

No obstante, en la época de las OPV, una entidad regaló a cada accionista un par de acciones gratis de la compañía por haber mantenido su participación durante un año. En este caso, Hacienda entendió que se producía una ganancia de patrimonio.

Recientemente, a raíz de la entrega de acciones en pago a una imposición a plazo, Hacienda ha entendido que se trata de un rendimiento de capital, como si fueran intereses. Para los expertos, la gran ventaja de repartir títulos de Antena 3 con cargo a la prima es evitar su consideración como dividendo en especie y el consiguiente ingreso a cuenta del 15% que tendría que hacer Telefónica.