Internacional

Señales de recuperación en la economía de Estados Unidos

En la última semana se han dado a conocer muchos datos económicos en Estados Unidos. En su mayoría emiten una imagen de clara recuperación, mostrando algunos de ellos indicios de aceleración. Los indicadores que más están sorprendiendo positivamente son los de consumo privado cuyo crecimiento se está acelerando.

Las ventas al por menor, uno de los mejores indicadores del gasto de consumo, han cerrado el tercer trimestre con un aumento del 6,4% (4,8% en el segundo trimestre). Excluyendo automóviles, el repunte de las ventas ha sido todavía mayor, 6,6% frente a un 3,6% en el segundo trimestre. Pero las ventas de coches también evidencian la mejora del consumo. Tras registrar una evolución negativa desde finales de 1999, en los últimos meses ha cambiado su tendencia pasando a ser ahora positiva. Por último, las estimaciones sobre el consumo de julio y agosto confirman el repunte observado en los datos de ventas, con lo que el consumo privado cerrará previsiblemente el tercer trimestre con un aumento interanual del 3,5%, seis décimas por encima del aumento que se produjo entre marzo y junio.

De todos los indicadores de consumo, el único que sigue débil es la confianza de los consumidores, que está teniendo un comportamiento vacilante. Alcanzó su máximo anual en junio (83,5), cayó en julio casi siete puntos, se recuperó en agosto y ha vuelto a caer en septiembre (76,8). El nivel de incertidumbre acerca de la evolución del mercado de trabajo y de la situación política internacional está afectando las expectativas de unas familias con un alto grado de endeudamiento y, por tanto, muy sensibles a cualquier shock. Sin embargo, la previsible recuperación del empleo irá mejorando la confianza de los consumidores. El mayor peligro proviene de una posible alza de los tipos, que restaría renta disponible de las familias y que, de ser muy intensa, podría afectar a su solvencia.

La evolución de los otros componentes de demanda es también bastante esperanzadora. Los indicadores de inversión residencial están acelerando su crecimiento, y también lo están haciendo los indicadores de inversión en equipos, lo que configura un panorama bastante optimista.

La producción industrial de septiembre, otro de los indicadores que se ha dado a conocer este semana, ha estado en línea con los últimos datos, confirmando la recuperación del sector. La mejoría de la demanda y la recuperación industrial está dejándose sentir ya en el mercado de trabajo, según datos publicados en semanas anteriores. En septiembre, el empleo aumentó en 57.000 personas, el primer aumento en ocho meses. Las peticiones de desempleo también están cayendo en las últimas semanas, lo que sin duda es esperanzador, dada la importancia del empleo para la consolidación de la recuperación. La imagen de recuperación es, pues, bastante clara. Pero no puede decirse que sea una recuperación completamente sana, pues está acompañada de un grado de endeudamiento (de las familias, del Estado y de la economía) muy alto y creciente.

Los peligros del déficit

El sector público ha pasado de un superávit del 2% del PIB a un déficit cercano al 4%. El déficit por cuenta corriente se encuentra casi en el 5% del PIB.

La financiación exterior que cubre el déficit corriente de Estados Unidos puede quebrarse, sobre todo si persiste la tendencia de depreciación del dólar.El peligro de los Déficit

Riesgos en el dólar y los tipos

El hecho de que la economía crezca más que la de los otros grandes actores del comercio no augura una recuperación del desequilibrio exterior. El deseo de los ahorradores internacionales de seguir financiando el déficit americano puede quebrarse; más si se generaliza la expectativa de una depreciación continuada del dólar.

Ello podría conducir a elevaciones sustanciales de los tipos de interés con consecuencias muy negativas sobre el consumo y la recuperación.