Coyuntura

Las exportaciones alemanas sufrieron un descenso en agosto

Las exportaciones alemanas cayeron un 4,2% en agosto, afectadas por la apreciación del euro y la atonía económica en otros países de la UE. El BCE insiste en que se mantengan los principios del Pacto de Estabilidad, sobre todo el control del gasto, para relanzar la economía europea.

El gigante alemán, vital para la recuperación de la Unión Europea (UE), sigue teniendo dificultades para alzar el vuelo.

A los problemas de la demanda interna se le suma ahora la atonía del sector exterior. Las exportaciones germanas se redujeron en agosto un 4,2% respecto al mismo mes de 2002, sumando un total de 49.700 millones de euros, según los datos publicados ayer por la Oficina Federal de Estadística. En julio, la comparación anual todavía había sido positiva, al subir las ventas al exterior un 5,4% respecto a julio de 2002.

Las importaciones también sufrieron un retroceso. Concretamente, se redujeron un 4,7% respecto a agosto de 2002 y sumaron 39.300 millones de euros, con lo que la balanza comercial arrojó un superávit de 10.400 millones de euros. La balanza por cuenta corriente cerró con un superávit de 2.300 millones de euros, 1.000 millones menos que en agosto de 2002.

Por áreas geográficas, las exportaciones alemanas a los socios de la Unión Europea se redujeron respecto al año pasado un 3,8%, hasta sumar un volumen de 26.300 millones de euros, y las importaciones bajaron un 2,9%, hasta 21.500 millones de euros. A países fuera de la UE se exportaron mercancías por 23.400 millones, un 4,6% menos que en agosto de 2002, y desde ellos se importaron productos por 17.800 millones de euros, un 6,8% menos que hace un año. En este último caso tiene mucho que ver la revalorización del euro frente a la divisa norteamericana, que en agosto alcanzó una cotización media de 1,11 dólares. Precisamente, el Gobierno francés advirtió ayer de las repercusiones en el crecimiento de la UE si el euro sigue apreciándose rápidamente.

La producción industrial en Alemania disminuyó en agosto un 2,5% respecto a julio; pero en el bimestre aumentó un 1,4% sobre el formado por mayo y junio.

Ayer, la Comisión Europea certificó que en el segundo trimestre del año el PIB de la zona euro cayó un 0,1% respecto al trimestre anterior. El Banco Central Europeo, por su parte, ve efectos negativos en la confianza y crecimiento de la UE si se incumple el Pacto de Estabilidad. 'Preocupa comprobar que no todos los países con desequilibrios han adoptado suficientes medidas de saneamiento', advierte.

El FMI critica la rigidez del Pacto de Estabilidad

El nuevo economista jefe del Fondo Monetario Internacional (FMI), Raghuram Rajan, considera que la eurozona es la única 'nota disonante' en la recuperación que experimenta la economía global, en parte por el rígido marco que proporciona el Pacto de Estabilidad. 'Europa tiene que empezar a pensar en un sistema que pudiera ofrecer mayor flexibilidad a corto plazo a través de unos compromisos claros a largo plazo', dijo en una entrevista con el semanario belga Trends. Rajan apostó por introducir profundas reformas en las partidas de gasto problemáticas, como sanidad y pensiones, lo que a su juicio 'da gran margen de maniobra presupuestario'.

La reforma laboral da algunos frutos

El presidente de la Oficina Federal de Empleo, Florian Gerster, cree que el mercado de trabajo alemán apenas cambiará en 2004 y no será hasta 2005 cuando registre una mejora visible. Gerster presentó ayer las cifras de desempleo de septiembre, mes en el que se registró un descenso de 107.400 personas (14.000 sólo en términos desestacionalizados) hasta afectar a 4,21 millones, un 10,1% de los activos. La reducción fue mayor de lo habitual debido a que las reformas laborales emprendidas por el Gobierno 'empiezan a tener efecto'. No obstante, subrayó que no contaba con cambios sustanciales hasta 2004. El Bundesbank alemán estima que la economía ya ha tocado fondo.