Nombramientos

Merrill Lynch elige a Eva Castillo como máximo responsable para España

Los responsables de Merrill Lynch en Europa decidieron durante el fin de semana terminar con el solapamiento de cargos en su filial española y las rencillas que esta situación había generado. Merrill Lynch España tendrá un responsable único, frente a los tres que hasta ahora ostentaban, con un nombre u otro, la superintendencia de la firma en la sede de Torre Picasso.

Según comunicó ayer el banco de inversión estadounidense, Eva Castillo es la nueva presidenta en España de Merrill Lynch, en sustitución de Jaime Bergel, que en los últimos tres años había ocupado el cargo y que deja el banco para embarcarse en una nueva aventura profesional. No obstante, fuentes cercanas a la entidad señalaron que los cambios en la cúpula directiva han estado motivados por la acumulación de cargos que arrastraba la firma en España y los trastornos en la gestión que ello suponía.

El antiguo cargo de Castillo en la firma era el de consejero delegado de la sociedad de valores de Merrill en España, posición que compaginaba con la de jefe de operaciones de renta variable para Europa, Oriente Próximo y África, nombramiento que tuvo lugar en junio y que obligó el traslado a Londres de la ejecutiva. No obstante, las mismas fuentes sostienen que Castillo y Bergel compartían de facto la dirección de Merrill en España. Castillo tenía la última palabra en los asuntos de la sociedad de valores, mientras que las tareas relacionadas con la banca de inversión eran el coto de Jaime Bergel. Esta situación había creado numerosos conflictos entre los directivos y dificultades en las relaciones que la filial española mantenía con la dirección europea del banco en Londres. Los problemas se acentuaron con el regreso a Madrid a principios de este año del que fuera en su momento máximo ejecutivo de Merrill en España, Claudio Aguirre.

Aguirre, que fue presidente hasta junio de 2000 de la sede española, marchó a Londres como responsable de banca de inversión de Merrill Lynch para Europa, Oriente Próximo y África. Su vuelta a Madrid en enero de 2003, para ocuparse de labores de relaciones con grandes clientes, tensó aún más las relaciones entre los ejecutivos y añadió un nuevo cargo a un mercado, el español, que no genera el suficiente negocio para soportar tantos responsables de alto rango.

Pese a que los portavoces oficiales de Merrill Lynch insisten en que Aguirre sigue ocupando sus responsabilidades al frente de la firma, otras fuentes señalan que el directivo ha estado negociando en los últimos meses su salida del banco, situación que podría tener lugar en los próximos dos meses. Por otro lado, otras personas relacionadas con la firma de inversión apuntan que tanto Bergel como Aguirre han sido despedidos, ya que el negocio que se genera en España no justifica sus altos salarios. En este sentido, añaden que la vuelta de Aguirre a España fue el primer paso para desvincular al ejecutivo de la alta dirección de Merrill en Londres.

El banco de inversión estadounidense ha emprendido en el último año y medio una profunda reestructuración en España que ha supuesto el despido del 50% de su personal en la división de banca privada y de cerca del 25% en la sociedad de valores.

Estos recortes han dejado la plantilla del banco en España cercana a los 200 trabajadores. La reestructuración también se llevó por delante al responsable de banca privada Miguel Matossian, actualmente en Credit Suisse. Matossian, que salió de la firma en julio de 2002, fue sustituido en enero de este año por Juan Carlos Crespo, después de que Manuel San Salvador se ocupara el puesto de forma provisional durante seis meses.

Una persona de la casa, al frente de la firma

La dirección de Merrill en Europa se felicitaba del nombramiento de Eva Castillo como nuevo responsable de la firma en España. En la clásica jerga institucional, la nota de prensa destacaba la capacidad de liderazgo de Castillo. Los que han trabajado con ella también coinciden en que el carácter de Castillo es el de un 'líder nato' y que se trata de una excelente profesional.

Las mismas personas destacan de Castillo su absoluta dedicación a Merrill Lynch. 'Vive y duerme en la firma, y desde Londres es vista como la persona más cercana a la casa y la que más comulga con la filosofía de la entidad', apuntan.

Asimismo, tampoco ocultan que desde la desde la marcha de Claudio Aguirre a Londres en 2000, Castillo siempre aspiró a ser la máxima responsable en España de Merrill. En este sentido, el nombramiento de Jaime Bergel supuso un freno a estas aspiraciones.

Un aspecto curioso en todo este embrollo es que tanto Castillo como Aguirre y Bergel trabajaron en su día en Goldman Sachs.