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'Yo, Augusto' la novela de Pinochet

A través de la compleja personalidad del dictador, Ernesto Ekaizer aborda en 'Yo, Augusto' la trama humana e histórica de la tragedia chilena

o imperecedero es un concepto muy caro para los regímenes totalitarios. Así lo expresó Francisco Franco cuando, al final de sus días, aseguró que dejaba 'todo atado y bien atado'. Una versión más extrema de este absurdo deseo de perdurar sobre la base de la destrucción del otro la ofrecieron Adolf Hitler y el nazismo al proclamar el 'Reich de los mil años', un delirio que duró poco más de una década.

En el Chile de 1973 se instauró un régimen similar. Amparados en el caos creado por los adversarios de un proceso que proclamaba su voluntad de transitar pacíficamente al socialismo, los militares chilenos liquidaron la democracia chilena y sembraron el terror durante más de tres lustros. El derrotero de ese nuevo ensayo totalitario coincidió, desde su emergencia hasta su decadencia, con el de su hombre fuerte: Augusto Pinochet.

Es justamente a través de la figura del autócrata chileno que Ernesto Ekaizer ha construido un minucioso, detallado y muy ameno relato en el cual establece la veracidad de los hechos históricos y el papel de los principales personajes de la tragedia chilena. Utilizando a Pinochet como eje y excusa de su trabajo, Ekaizer acerca al lector a los entresijos que precedieron al golpe de Estado del 11 de septiembre y a sus consecuencias de alcance internacional.

Todo el sistema de represión y terror montado por el régimen se revela como un engendro casi personal del dictador ante el cual se inclinan sus rivales militares

Yo, Augusto revela no sólo una paciente y extensa labor de investigación de documentos y papeles dispersos por todo el mundo. La mayor parte de este sólido trabajo de casi 1.000 páginas descansa sobre un sinnúmero de entrevistas realizadas por el autor a los principales protagonistas de la historia que cuenta.

Lejos de acometer una biografía al uso del ex dictador, como podría sugerirlo el título de la obra, hay en ella un intento de aproximación psicológica al personaje y, desde allí, al entramado de acontecimientos que culminaron con su detención en Londres en 1998, tras la orden de arresto solicitada por el juez Baltasar Garzón.

El libro está dividido en tres partes. En la primera, Ekaizer rastrea los prolegómenos y los preparativos del golpe militar. A través de diálogos siempre reales, presentados bajo una forma aparentemente ficcional, la mediocridad y el carácter temeroso de quien se convertiría en el símbolo de la dictadura chilena emerge claro y nítido. Sus dudas obsesivas sobre si participar o no de la asonada dan paso poco a poco a una asombrosa transformación en su contrario.

Tomada la decisión de encabezar el golpe contra Allende, quien le había designado como jefe del Ejército, Pinochet muestra rápidamente una ambición irrefrenable por conquistar el poder absoluto, algo que logra con métodos feroces y bárbaros. Todo el sistema de represión y terror montado por el régimen se revela así como un engendro casi personal del dictador, ante el cual sus rivales dentro del clan militar deben inclinarse so pena de ser devorados por la voluntad del moderno inquisidor.

Paso a paso, en capítulos cortos, de muy ágil lectura y con un altísimo nivel de información, el autor va recorriendo los principales casos de la represión de los primeros años del pinochetismo. Así, desfilan la formación de la policía política del régimen, la DINA, y los asesinatos del amigo y antecesor de Pinochet al frente del Ejército, el general Carlos Prats González, en Buenos Aires, en 1974; del ex canciller Orlando Letelier, en Washington, en 1976, y de Carmelo Soria, funcionario de la Cepal, en Santiago de Chile, en 1976.

A partir de allí, el trabajo de Ekaizer vira hacia los comienzos de las denuncias en España contra Pinochet y se concentra, sobre todo, en el proceso judicial y en las consecuencias políticas y diplomáticas de la inesperada detención del ex dictador en Londres, en 1998, por orden del juez Baltasar Garzón.

Periodista de El País destacado en la capital inglesa y en Madrid durante los 503 días que duró el frustrado proceso de extradición solicitado por Garzón y comunicado por el Gobierno español a las autoridades británicas, Ekaizer novela y desmenuza ese intrincado proceso judicial que marcó un hito en la historia de la acción internacional de la justicia contra el terrorismo de Estado. Lejos de los calificativos, el autor deja clara la moral de Pinochet y de los golpistas sin entrar en disquisiciones ideológicas.

Desde la primera línea de esta obra, un hilo conductor asombra al lector y pone de manifiesto la tragedia chilena. Y es que muchas de las propias víctimas de la dictadura, o sus hijos, en el poder desde 1990 tras la retirada de Pinochet, son quienes, como altos cargos políticos del Gobierno de Eduardo Frei Montalva, se la jugaron a fondo en lograr la liberación del viejo autócrata y en evitar su juicio en España. Los elementos aportados por Ekaizer en este punto son de un valor muy alto y de mucha utilidad para que las nuevas generaciones puedan apreciar las terribles y duraderas consecuencias del totalitarismo.

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