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Medio Ambiente

Delphi extrae hidrógeno del carbón para alimentar su pila de combustible

El primer fabricante del mundo de componentes de automoción, la estadounidense Delphi, ha conseguido probar con éxito una pila de combustible de hidrógeno que consigue extraer este gas a partir de las emisiones derivadas de la oxidación del carbón. Hasta ahora sólo parecía viable utilizar gas natural para producir hidrógeno a escala comercial.

En el marco de un programa de cooperación con el Departamento de Energía de Estados Unidos a 10 años, en el que Delphi se ha comprometido a invertir 138 millones de dólares (unos 124,2 millones de euros), la empresa ha logrado engrosar la polémica en torno a la tecnología que promete revolucionar el transporte: la pila de combustible de hidrógeno.

El transporte es la primera causa de consumo de energía en el mundo desarrollado. Para solucionar este grave problema para el medio ambiente, las grandes automovilísticas apuestan por reemplazar el motor de explosión convencional por un sistema de pila de combustible en el que se hace reaccionar el hidrógeno con el oxígeno del aire para generar electricidad. De manera que el tubo de escape sólo arrojaría vapor de agua y se eliminaría el ruido del motor.

El mayor problema para el desarrollo de esta tecnología estriba en la producción del hidrógeno, porque, a pesar de su abundancia, no se puede extraer sin consumir otro recurso. Lo más beneficioso para el medio ambiente parece separar la molécula del agua (H2O) para extraer el gas en cuestión, pero dicen que no es rentable. La alternativa que más se maneja es producirlo a partir de gas natural, debido a la abundancia de este combustible y porque su molécula es rica en metano.

Pero ahora Delphi afirma que también se puede utilizar un mineral tan abundante como es el carbón. La compañía ha desarrollado una segunda generación de pilas de combustible que se alimentan con el hidrógeno producido a partir de la 'gasificación del carbón'. El mineral se somete a un proceso de oxidación en el que libera hidrógeno, metano, monóxido de carbono, dióxido de carbono, agua y nitrógeno. Delphi ha conseguido alimentar con esta mezcla dos pilas de combustible, previamente calentadas a 750º C, y que funcionaran durante más de 75 horas. Asegura que la tecnología, que llama SOFC (solid oxide fuel cell), 'es favorable al medio ambiente'. La planta de gasificación de carbón de Wilsonville, en el Estado de Alabama, trabaja por su parte en conseguir reducir al mínimo las emisiones.

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